El fantasma del corralito financiero que les apareció hace 45 días a vecinos de Famaillá se ha esfumado por completo: la sucursal de la Caja Popular de Ahorros de esa ciudad está pagando los depósitos a sus clientes, tras el supuesto desfalco -investigado por la Justicia- y todo usuario que quiera disponer de su dinero lo puede hacer cuando quiera. Así lo aseguró a LA GACETA el interventor del organismo, Francisco Sassi Colombres.
"A todos se les está pagando. Algunos, la mayoría, han ratificado sus depósitos y otros han depositado aún más. Hemos dado la orden concreta de liquidarle a quien así lo solicite, sin entorpecer la actuación judicial", aseveró Sassi Colombres.
La mayoría de los depósitos, según comentó, son por montos que oscilan entre $ 1.000 y $ 3.000, es decir que el perfil de los clientes es el de pequeños ahorristas.
"Hay gente que ha retirado una parte del dinero y al día siguiente nomás ya hizo otro depósito", contó. "(El faltante) es por $ 600.000 o $ 700.000 y la Caja acaba de capitalizarse en $ 8 millones. O sea que los depósitos de la gente están garantizados. No hay ningún problema", insistió. El interventor afirmó que los clientes a los que quizás no se les reintegró el dinero están sin libreta de la caja de ahorro o sin comprobante del plazo fijo. "Ningún banco va a renovarte el plazo fijo si no tenés el comprobante", explicó Sassi Colombres.
Liliana Romero escuchó en el informativo que había un desfalco en la sede famaillense de la Caja Popular y se sobresaltó. Allí es donde había depositado peso por peso sus ahorros. La docente es una de las clientas que se vio afectada por una maniobra mediante la cual empleados habrían desviado dinero y que ahora es investigada por la Justicia. De hecho, Romero tuvo que declarar la semana pasada en los Tribunales de Monteros, donde se sustancia la causa.
"Apenas vi en la tele lo del supuesto robo, salí de la escuela y me fui a ver mi dinero. Había dinero de menos, bastante, fue muy angustiante. Me pidieron que llevara todos mis comprobantes de depósitos y por suerte, los tenía. Durante un mes he ido casi todos los días a la sucursal y nunca había novedades. Después, he ido a declarar y entonces me dijeron que me quedara tranquila, que se solucionaría. Nos prometieron que la semana que viene estará la plata", afirmó confiada.
Reclamo y promesa
La mujer pidió que el sistema de cartoncitos y de libretas sea modificado. "Esto ya es obsoleto. Deberían informatizar el sistema, como en todos lados", opinó Romero.
Al respecto Sassi Colombres prometió que se lo cambiará. "Se ha vuelto obsoleto, por supuesto. Pero yo personalmente me he hice cargo de que se comiencen a informatizar las sucursales. No esperamos a que ocurra esto para hacerlo. Lo venimos haciendo desde hace un tiempo", aseveró.