El concurso de camarista en Familia y Sucesiones de la Capital camina por la cuerda floja. Sólo dos de los ocho postulantes lograron superar el puntaje mínimo exigido en la Ley 8.340 para acceder a la instancia de la entrevista con el pleno del Consejo Asesor de la Magistratura (CAM), luego de las etapas de calificación de los antecedentes y de los exámenes escritos.
Si no se suma otro postulante, se declarará desierto el llamado por lo dispuesto en la norma, con el antecedente de octubre de 2010, cuando cayó el concurso de juez correccional de Concepción por no haber podido conformar una terna.
El requisito del puntaje fue cuestionado en las causas por el concurso de camarista en lo Civil y Comercial Común, con fallos divididos dictados en la Corte Suprema de Justicia de Tucumán. En el expediente de María del Pilar Amenábar, con el voto mayoritario de René Mario Goane, Salvador Ruiz y Carlos Giovanniello, se declaró inconstitucional de oficio (sin pedido de parte) la obligación de un puntaje para pasar de instancia. Luego, Goane y Giovanniello mantuvieron este criterio en otros seis pronunciamientos, pero fueron la minoría del tribunal.
El piso actual es de 54 puntos en total entre antecedentes y oposición; en la prueba escrita se deben alcanzar no menos de 27 puntos sobre 55. Quien no consiga esta base, no le sirve tener más de lo previsto en el acumulado. Hasta ahora trascendieron las calificaciones provisorias, porque el martes vence el período de impugnación para corregir resultados.
La situación desvela ahora a los postulantes en este nueva contienda. En particular, a quienes lograron superar el requisito: Orlando Stoyanoff Isas y María Dolores Leone Cervera de Frías Alurralde. El primero se alzó con 65 puntos (producto de 31,5 de antecedentes y 33,5 de oposición); mientras que la abogada obtuvo 64 puntos (35 y 29, respectivamente).
En tercer lugar pero fuera de la grilla, se ubica Eduardo Antonio Romero Lascano, quien fue nombrado camarista penal de la capital por la Legislatura: logró 35 puntos de antecedentes, pero 25 en el examen escrito (se deben redactar dos sentencias en un plazo de seis horas). Si bien suma 60 unidades, tiene dos menos del piso legal exigido para la oposición.
Luego figura Valeria Judith Brand, con 51 puntos (26 de antecedentes y 25 en la prueba); seguida de María Isabel Nieva Conejos, con 45,5 puntos (35 y 10,5, en cada instancia). Apenas un punto atrás está Alfredo Wenceslao Lobo (22 y 22,5, respectivamente).
La lista es cerrada con los jueces de Familia y Sucesiones de la II Nominación, Sylvia Josefina García Zavalía, con 39 unidades (26,5 por su trayectoria y 12,5 por el examen); y de la III Nominación, Carlos Torino, con 31 (26,5 y 4,5).
Si el CAM no altera las calificaciones, el llamado naufragará y se deberá realizar otro. Así ocurrió con el juzgado correccional de Concepción, vacante desde mayo de 2004, en el cual sólo dos candidatas (Norma Tasquer y María Raquel Ferreyra Asís) superaron el puntaje mínimo y no hubo terna.