BRASILIA.- La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, dijo ayer que está "inmensamente preocupada" por la inflación, que casi alcanza el tope del rango de la meta oficial para este año, y sostuvo que el Gobierno actuará para impedir que los precios sigan subiendo.

Los precios han subido este año debido a una economía robusta y por una ola de inflación impulsada por las materias primas. La inflación de Brasil alcanzó un 6,44% en el año hasta mediados de abril, que es la cifra disponible más reciente. La meta de inflación del Banco Central es de un 4,5%, con una tolerancia de más o menos dos puntos porcentuales. (Reuters)