PIGÜÉ.- "Qué linda sensación. Uno ve al triunfo siempre lejos, y cuando por fin se lo alcanza, se siente una enorme felicidad. Es como si la mente se liberara". Carlos "Lito" Mohamed -preparador del motor del auto ganador- emocionó ayer con sus lágrimas y sus palabras a todos quienes seguían las imágenes televisivas que se originaban en Pigüé. Y no era para menos. Su hijo había logrado en la pista coronar todo el trabajo que se desarrolla en el taller de Yerba Buena. "Me siento orgulloso, satisfecho, con el corazón a punto de salirse del cuerpo. Lucas se merecía esto, es un gran trabajador y apasionado por el automovilismo. Eso se lo dije por radio cuando cruzó la meta. El me contestó que yo era el motivo por el cual ganó. Y también que me amaba", agregó entre sollozos. Con respecto al armado de un nuevo auto, fue claro: "al viejo lo queremos mucho, es como nuestra primera novia".
Franco Ferroni, miembro del equipo, se la pasó rezando en las últimas vueltas. "Parecía que la carrera no terminaba más. Cuando acabó, sentí que yo también había ganado", dijo. Rubén Cáceres, el cuarto hombre del Mohamed Competición, sostuvo que la sensación por la victoria es inigualable. "Lucas hizo una carrera impresionante", sostuvo.
Tres horas después del final de la competencia, el equipo emprendió viaje hacia Tucumán. Está previsto que arribe hoy al mediodía. Anoche, se aprestaban a cenar en Río Cuarto y festejar la victoria en Pigüé. (Especial)
Franco Ferroni, miembro del equipo, se la pasó rezando en las últimas vueltas. "Parecía que la carrera no terminaba más. Cuando acabó, sentí que yo también había ganado", dijo. Rubén Cáceres, el cuarto hombre del Mohamed Competición, sostuvo que la sensación por la victoria es inigualable. "Lucas hizo una carrera impresionante", sostuvo.
Tres horas después del final de la competencia, el equipo emprendió viaje hacia Tucumán. Está previsto que arribe hoy al mediodía. Anoche, se aprestaban a cenar en Río Cuarto y festejar la victoria en Pigüé. (Especial)