Estaba anunciado como el plato fuerte de la sesión de ayer y así fue. Otra prórroga concedida por el Concejo Deliberante capitalino para que los taxis de modelos viejos sigan en las calles y para que las licencias puedan seguirse transfiriendo puso al Sutrappa (Servicio Único de Transporte Público de Pasajeros) nuevamente en el centro de las críticas opositoras.
El proyecto para autorizar que sigan circulando los automóviles modelos 97, 98 ,99 y 2000 y que los permisos puedan transferirse hasta el 30 de noviembre llegó al recinto tras la presión de los taxistas mediante protestas. Durante dos horas, los ediles debatieron la iniciativa. Finalmente, se aprobó con el aval del oficialismo. De los opositores, sólo José Luis Avignone (UCR) votó en contra. Claudio Viña (FR) y José Costanzo (Partido Autónomo), en tanto, se abstuvieron. Sin embargo, se introdujo una modificación al texto original. A pedido del edil Esteban Dumit, se anexó el acta acuerdo firmada previamente con las asociaciones de taxistas. La razón: en el último punto del documento refrendado, los representantes de los trabajadores de los autos de alquiler se comprometieron a que este será el último pedido de prórroga.
La presidenta de la comisión de Transporte y Tránsito, Teresa Felipe de Heredia, defendió la ordenanza y aclaró que todos los móviles deben pasar por la revisión técnica. Contrariamente, los tres concejales opositores cuestionaron el incumplimiento de las pautas del Sutrappa. "Los cambios siempre se hacen de ?prepo?, con amenazas de protestas. Por otro lado, nadie sabe cuantas licencias provisorias hay", repudió Avignone. Costanzo, en tanto, apoyó que se incluya el acuerdo: "desde el 2007, se otorgaron cinco prórrogas. Con esto, saldremos de la trampa". Por último, Viña calificó la concesión como "una falta de respeto" para quienes cumplen las normas.