Los letrados han dado un respaldo inequívoco a la administración del Colegio de Abogados de la capital. La mayoría de los 207 abogados que concurrieron a la asamblea del viernes resolvió aprobar el balance del ejercicio 2010 y rechazar los cuestionamientos a la gestión del presidente, Eudoro Aráoz.
La votación estuvo precedida de un debate arduo, donde oficialismo y oposición defendieron públicamente sus respectivas posiciones. En ese contexto, la disidencia propuso declarar nula la asamblea y rechazar el balance. Las mociones de los letrados Gustavo Terán Molina y Amancio Petray tuvieron, sin embargo, una escasa adhesión: cinco y 14 votos, respectivamente.
La mayoría dio el visto bueno a los estados contables del año pasado. El balance informa que el patrimonio neto del colegio asciende a $ 5 millones ($ 1 millón más que en 2009). El documento señala, además, que en 2010, la entidad tuvo ingresos por $ 3,8 millones y gastos por $ 2,8 millones (ambos rubros registraron aumentos respecto del ejercicio anterior).
El balance revela que los recursos del colegio provienen fundamentalmente de la cuota social ($ 2 millones) y de la venta de bonos profesionales ($ 1,3 millón). El cuadro de egresos muestra, en tanto, que los mayores gastos de la entidad obedecen a sueldos y cargas sociales ($ 1,3 millón), a servicios públicos ($ 118.600), a honorarios ($ 118.500) y a la fiesta anual del Día del Abogado ($ 113.300). El balance consigna $ 33.000 al polémico rubro "Gastos de bufet" del Consejo Directivo".
Un grupo de siete abogados (Terán Molina, Claudia Mirabella, José Marcelo Rearte, María Esther Costantino, Manuel Miguel Gutiérrez, Gabriela Mirabella y Rodolfo Rueda) cuestionó los criterios administrativos que aplica el consejo directivo en una acción judicial interpuesta contra el canon anual exigido en forma obligatoria para renovar la matrícula profesional. En la acción de amparo deducida en febrero, acusaron a las autoridades de la entidad de incurrir en gastos extravagantes, arbitrarios y excesivos. En particular, objetaron que se paguen los gastos de comida de los directivos. El planteo no prosperó.
Sin embargo, tras la asamblea, la línea "Abogados Independientes" volvió a cuestionar al consejo. "¿Por qué, si hubo superávit operativo, subieron la matrícula y los bonos profesionales?", se preguntaron, entre otros, Petray, Jorge Rodríguez Robredo y Leonardo Bauque.