Entender el funcionamiento del peronismo es harto dificultoso. El propio gobernador no termina de aprehenderlo. Como en todo, hay que vivirlo para comprenderlo y el mandatario provincial lo ha comprado.
No es una mercancia que da réditos electorales: tiene otras virtudes como poder, fuerzas y organización, por ejemplo, pero al alperovichismo le hacen falta gruesas gafas para verlas.
Después de esta semana que se despidió anoche, los gestos y las acciones del Poder Ejecutivo demuestran que, además de tratarlo como un producto de mercado, rescatan la potencia como fuerza de choque para realizar cualquier tipo de cosa. José Alperovich estuvo muy cerca del presidente Eduardo Duhalde cuando las huestes de la oposición y de la izquierda fueron frenadas en las calles porteñas por los peronistas porque el "Cabezón" lo pedía. También estuvo cuando la plaza Independencia se llenaba de hombres y mujeres que vivaban al ex fiscal Anticorrupción Esteban Jerez. Pero esa explosión duró lo que un suspiro. Después de tomar aire, el entonces ministro de Gobierno Antonio Guerrero dijo "la plaza es nuestra" y lo fue. Los peronistas se quedaron con la plaza.
Estas interpretaciones tal vez sirvan para entender por qué Alperovich fue tan tibio esta semana con los dirigentes que se animaron a tirar balas en la interna peronista. No hubo castigo para nadie. Como en Hijitus, aquella fantástica tira de Manuel García Ferrer, Gold Silver siempre fue condescendiente con su hijo Oaky, que andaba en pañales gritando "tiros, lío, cosha golda".
Armando Cortalezzi, el tercer hombre de la provincia, no recibió reprimenda del mandatario provincial -al menos pública-. Tampoco el diputado Gerónimo Vargas Aignasse. Todo se redujo a incómodas acusaciones mutuas por las agresiones. No obstante, y por las dudas, sus afiches en la calles del centro quedaron en segundo plano después de que el concejal que menos tiempo ocupó una banca en la historia de Tucumán empezó a mostrar el rostro en la vía pública de la Capital.
Alperovich también se confundió en el manejo de este episodio y eso es producto del desconocimiento del peronismo y de sus reacciones. Las balas no son propias de las luchas barriales. Suelen tener que ver con otro tipo de personajes que a veces están más vinculados a la usura o al juego, pero no a la política. Por lo tanto, tal vez ni debería haberlo preocupado, salvo que las cosas hayan cambiado.
La primera dama, senadora nacional y presidenta del PJ les advirtió a los peronistas que no hagan papelones y les recordó que habrá lugar para todos, incluso para los que no salgan airosos de la contienda electoral. El titular del Ejecutivo no se dio por aludido al escuchar a su esposa, Beatriz Rojkés, pero en algún momento va a tener que reconocer que él es el único responsable de lo que está pasando con los dirigentes peronistas. Paralelamente, desde el alperovichismo se está abasteciendo a los titulares de acoples, pero no todos reciben la misma "limosna" cuando estiran la mano.
No fue el único paso en falso para el mandatario que compartió el día de su cumpleaños con una de las personas a las que él mismo llegó a considerar como enemigo. Otra reacción llamativa fue la participación de Rolando "Tano" Alfaro en los comicios salteños. La actitud mercenaria del funcionario del Ejecutivo que terminó trabajando para el candidato a gobernador Alfredo Olmedo no es un problema del responsable de Infraestructura de la provincia. Es un grave entuerto político para el gobernador que va a quedar mal parado ante la Presidencia de la Nación. Va a ser difícil que se considere un hecho positivo que una persona del alperovichismo junte votos para el sojero salteño. En otras circunstancia le habría costado el puesto a Alfaro. De nuevo, más allá de la modernización y mercantilización de la política en todos los órdenes a los peronistas cuando los descubren los castigan, no hay vueltas.
Indiscreciones
-Hola, necesito hablar con vos.
-¿No te conozco, quién sos?
-Te necesitamos para los comicios del domingo, soy del equipo de Rodríguez Saá. En Capital Federal algunos nos ayudaron...
Este corto diálogo se produjo con muchos dirigentes del PJ. No importaba si eran alperovichistas o Stellistas. Nadie tuvo que quejarse ante el Inadi. Fueron muchos los que recibieron la oferta "laboral" puntana.
El "papelón" que fue este ensayo de interna del Peronismo Federal había empezado mucho antes de que se pelearan los dos dirigentes nacionales.
Duhalde se compró la película de que Julio César conocía todo el imperio. Pero no fue tan así y también hubo llamados de colaboración para con el ex presidente a más de un dirigente fuerte del alperovichismo. Los más osados dijeron ni.
Es comprensible: se organizaba una interna en un puñado de escuelas para una fuerza que pretende disputar la Presidencia de la Nación. La lipotimia de Cristina pudo haber sido de risa después de estos episodios ocurridos en Tucumán.
En esta provincia hay un millón de electores, de los cuales casi 500.000 no están afiliados a ningún partido político. La mayoría de los municipios del interior y las 93 comunas rurales se iba a quedar sin expresar su voluntad o su apatía en esta lucha que parecía librarse en una cancha de futbol 5 y no en el Monumental o en la Ciudadela.
Por la carpa de Duhalde pasaron Esteban Jerez y José Costanzo de la mano de Julio Díaz Lozano, mientras sectores del PRO como "Tito" Colombres Garmendia lo hicieron de la mano del ex senador José Carbonell. Quizás la reunión más importante haya sido la mantenida en el Parque 9 de Julio con los sectores de la Producción que habrían manifestado interés en el Plan de Duhalde, pero que habrían hecho conocer que algunas disidencias con los referentes provinciales.
El búnker de Rodríguez Saá por lo menos tenía telefonista. El ex ucedeísta Pablo Calvetti era el operador que llamaba referentes a "diestra", pero no a "siniestra".
A jugar en el bosque
El día de su cumpleaños, Alperovich recibió la protocolarísima visita de la vocal de Corte, Claudia Sbdar. La primera mujer del máximo tribunal de la Justicia local sabía que su companía era más una bomba que un regalo para el mandatario. Como nunca el procolo ayudó a que la escena no terminara de una manera poco decorosa. Sbdar entró al despacho del mandatario con René Goane, quien cargaba sobre sus espaldas el rol de presidente de la Corte debido a que Antonio Estofán se había ido de vacaciones y se hallaba recorriendo los links de Miami.
A la magistrada le urgía sonsacar al gobernador un visto bueno para que la Justicia pueda usufructuar la fibra óptica del Poder Ejecutivo. Y se retiró con alegría de la Casa de Gobierno, pero ninguno de sus compañeros de tertulia podía olvidar que Goane fue blanco de la ira del alperovichismo que llegó a difundir agravios en su contra Goane por el Canal oficial. La reacción del otro lado fueron marchas en defensa del vocal. Primó, finalmente, la cordura en el día del cumpleaños.
La visita de Goane al gobernador ocurrió en un momento de serias diferencias internas en el alto tribunal tucumano. La relación de los magistrados con mayor antigüedad en la Corte (Goane y Gandur) quedó gravemente dañada por la judicialización del primer concurso en el CAM (que Gandur preside en representación del alto tribunal). Con una mayoría capitaneada por Goane, el año pasado la Justicia declaró de oficio la inconstitucionalidad de la ley que exige un puntaje mínimo para pasar a la entrevista, segunda etapa del concurso para seleccionar a los futuros magistrados. Antes, Goane había fallado en favor del Colegio de Abogados de la Capital en la histórica causa que volteó la potestad del Ejecutivo para organizar el CAM por decreto.
A la salida de la visita al gobernador, Goane y Sbdar fueron interceptados por la prensa. Ella se refirió al futuro del Poder Judicial, con acceso pleno al universo digital gracias a la conexión al sistema de fibra óptica. Él habló del CAM. Primero elogió el carácter igualitario de los concursos ("elude la posibilidad de favoritismos y permite la postulación de personas que no son allegadas a quienes tienen competencia constitucional para nominarlos", aseveró). Luego expresó que juez se nace y no se hace. Posteriormente, y como si fuese una broma, festejó la celeridad con que avanzó el proceso para cubrir las vacantes en la Cámara Penal.
La declaración cayó como una provocación entre los consejeros que ven a Goane como un magistrado que se niega a aceptar la autonomía e independencia del órgano de selección de los jueces. Ahora, además, apuntan que los dichos del vocal decano se contradicen con su posición en la judicialización del concurso para llenar las acefalías en la Cámara Civil y Comercial Común -caso que está en la Corte de Justicia de la Nación- y con la posición que sostuvo cuando recortó las facultades del PE para diseñar el CAM.
Al déficit de coherencia y el amplio margen de imprevisibilidad, los consejeros críticos cuestionan que Goane haya ido al Poder Ejecutivo cuando no había ninguna urgencia que justificase la visita. Ven en ese movimiento una jugada contra Estofán y un gesto de informalidad que no suma para mejorar la imagen del Poder Judicial. Lo que el protocolo no pudo salvar es que mientras Goane se sentaba en la poltronas del Ejecutivo, en Tribunales representantes del Gobierno lo recusaban sin causa para que no intervenga en la causa por la re-re que interpuso el radical Ariel García.