La brutal golpiza que le propinó a un niño generó indignación hace tres años. Ahora, la Justicia lo condenó a cinco años de cárcel por aquel brutal episodio.
El soldado voluntario Héctor Andrés Rivadeneira había sido acusado de lesiones gravísimas agravadas por alevosía. El 4 de marzo de 2008, según la investigación, el niño de seis años -cuyo nombre se reserva por motivos legales- fue llevado al hospital con evidentes heridas. Rivadeneira había quedado a cargo del cuidado de la criatura mientras la madre estaba trabajando. Y no supo explicar de forma creíble cómo se había producido las lesiones el pequeño.
La causa quedó en manos de los vocales Emilio Herrera Molina y Alberto Piedrabuena, de la sala II de la Cámara Penal. Asesorado por el abogado Tomás Robert, Rivadeneira se sometió a un juicio abreviado. Y acordó con el fiscal de Cámara, Manuel López Rougés, la pena de cinco años de prisión. Esta sentencia fue avalada por el tribunal. "Teniendo en cuenta que mi cliente está detenido bajo el régimen de prisión preventiva desde 2008, y que este período se computa en la condena, él podría acceder al régimen de libertad condicional en el corto plazo", dijo Robert.
El representante de la querella, Gustavo Carlino, expresó que los familiares del niño están conformes con el fallo, aunque habían solicitado la pena más elevada, es decir, 10 años de cárcel. "La sentencia confirma la autoría del hecho, y deja al desnudo una grave situación de violencia familiar", concluyó el letrado.