ROMA.- El primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, señaló ayer que podría no presentarse a la reelección en 2013, aunque su intención en el futuro apunta a desempeñar un papel "entre bambalinas" como una figura paternal de centroderecha.
En declaraciones a un grupo de periodistas extranjeros en Roma, el político de 74 años indicó que agotaría su actual mandato pero que no volvería a presentarse de nuevo en una elección. También indicó que no pretendía optar al cargo de presidente de la república.
Berlusconi, uno de los empresarios más ricos de Italia y figura clave de la política del país, dijo que se veía como patrón o figura paterna del gobernante partido PDL, sin un papel ejecutivo directo.
Su decisión final dependerá de los sondeos de opinión, aseguró.
Indicó que el ministro de Justicia, Angelino Alfano, era un potencial sucesor y planteó el nombre de su jefe de gabinete, Gianni Letta, como posible futuro jefe de Estado en lugar del actual Giorgio Napolitano.
Berlusconi reveló que había considerado renunciar cuando el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas abrió la vía para crear una coalición occidental para comenzar las operaciones contra el líder libio, Muammar Gaddafi, con el que en el pasado tenía una relación estrecha.
La cena con Berlusconi fue organizada en un principio como un encuentro "off the récord" con los periodistas extranjeros, pero sus palabras fueron filtradas a las agencias de noticias italianas y la historia ocupó ayer las portadas de los principales periódicos.
Su portavoz, Paulo Bonaiuti, fue citado por las agencias de noticias cuando se dio oficialmente una aclaración. Precisó que las palabras de Berlusconi eran hipotéticas y no reflejaban un plan concreto.
El primer ministro está inmerso en estos momentos en una serie de juicios por fraude fiscal, sobornos y por pagar supuestamente por sexo con una menor y entabló una agria pugna con los magistrados italianos, a quienes acusa de intentar poner en entredicho la democracia italiana. (Reuters)