A Diego Torres lo motorizan las pasiones. Lo mueven los sentimientos encendidos por la música, el amor, el fútbol o los amigos. Es con ese ánimo que está viviendo la gira que lo traerá a Tucumán, a casi tres años de su último show en la provincia.

Mañana a las 21.30, en el club Floresta (avenida Colón 471) Torres presentará el disco "Distinto". El show incluye algunos de sus clásicos de trabajos anteriores, junto con homenajes a Michael Jackson y a Mercedes Sosa.

Torres contestó la llamada de LA GACETA desde el borde de una cancha de fútbol en la que acaba de compartir un picadito con viejos amigos. "Hacía más de un mes que no estaba en Buenos Aires y necesitaba encontrarme con mis amigos; con este grupo, en el que hay colegas de la música, periodistas y otra gente, nos juntamos desde hace 10 años", explicó.

La amistad es clave en la vida cotidiana de Torres, y cuando está de viaje suele mantenerse conectado con sus allegados. "Gracias a Dios tengo varios grupos de amigos, los del colegio, los del fútbol, de la vida... Soy amiguero y lo disfruto mucho", confiesa.

Las primeras experiencias musicales de Torres estuvieron ligadas al rock, y de alguna manera el estilo sigue marcando su forma de componer y de cantar. En "Distinto" eso se percibe claramente en el sonido y también en los invitados (Mala Rodríguez, Kevin Johansen y Yotuel,de Orishas). "Si, es un poco más crudo, y no es que quiera hacerme el rockero, pero las guitarras están como protagonistas, no es tan latino; siempre trabajo con la idea de renovar el sonido sin perder la esencia", remarca. Torres está contento porque con este disco viene viajando mucho, y volvió a los escenarios después del paréntesis impuesto por el cambio de compañía discográfica (en 2008). "Estoy disfrutando de cada show como al principio, y me pone feliz poder volver al norte, a Tucumán, y llevar un show totalmente nuevo y fuerte", anticipó.

Explicó que la banda está "muy power, a full", que el recital cuenta con un momento tranquilo -un set acústico en un living con ambientación muy íntima-, y que también hay un cuerpo de baile que, entre otras cosas, ofrece una performance como tributo a Michael Jackson. Además, Diego está ensayando "Zamba para olvidarte", la canción que grabó con "La Negra" en "Cantora" y que nunca tocó en vivo.

El 9 de marzo Torres cumplió 40 años, y cuando se le menciona la cifra hace silencio. "Sabía que venía la pregunta... no me lo recuerdes", dice, pero no se calla: "el número impresiona, pero lo importante es que siempre me siento joven". Añade que por primera vez en su carrera pudo cumplir el anhelo de festejarlo con el público, en Perú, y que vivió muchas emociones esa noche.

Otro elemento que pone muy feliz al cantante es que está trabajando en una canción que une dos de sus pasiones: fútbol y música. "Estoy componiendo la canción de la Copa América con otros dos autores; es una buena oportunidad para hacer algo distinto porque es para un torneo, tiene que representar el sentimiento americano, y da la posibilidad de hablar de una América unida", explica.

La cuestión lo apasiona. "Más allá de las diferencias políticas, tanto la música como el fútbol son lugares de unión que rompen las fronteras que a veces la política pone -sostuvo-. Yo traté de ser equilibrado y no discursivo, pero sin dejar de hablar de ese sueño de unidad en el que creo. Además, la canción tiene muy buen ritmo y una estética moderna que respeta los ritmos regionales... Está quedando muy buena".