BUENOS AIRES. El jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, amplió su llamado a una confluencia de la oposición de cara a las elecciones de octubre, al convocar a todas las fuerzas para elaborar "políticas de Estado en conjunto" y dejó en claro que no pone como condición una candidatura propia.

El plan incluye seis programas de Gobierno basados en educación pública, pobreza cero en 10 años, trabajo, seguridad, infraestructura y pacto fiscal y significa una nueva vuelta de tuerca en la estrategia electoral macrista. La convocatoria surge en medio de las deliberaciones del PRO sobre la candidatura de Macri, ya que un sector reclama que vaya por la Presidencia y otro prefiere que busque su reelección.

"Tenemos que lograr un trabajo conjunto de diseñar políticas de Estado, que apunten a educación pública de calidad para todos, seguridad, salud y acceso a la Justicia", aseguró al iniciar una conferencia de prensa en el segundo piso de la sede de la Fundación Pensar.

El mandatario porteño aclaró que si bien ratifica su "vocación" de ser candidato presidencial, convocó a todos los partidos del arco opositor a "esta mesa de trabajo sin poner condicionamientos". Subrayó que acordar un conjunto de políticas de Estado garantizaría que "haya gobernabilidad" luego de las elecciones de octubre sin importar el resultado y agregó: "si nos comprometemos a llevar estas políticas adelante gane quien gane, podremos tener la Argentina que nos merecemos".

Además pidió "demostrar la madurez de la dirigencia a través de estos ejes fundamentales", que fueron volcados en el documento oficial que emitió el partido para llevar adelante la convocatoria.

En ese documento, el macrismo propone "designar un coordinador de equipos técnicos por cada fuerza que participe de un ejercicio de diálogo y búsqueda de consenso"

Este es el segundo llamado luego de que el mandatario porteño convocara a la unidad opositora en medio de la polémica por el bloqueo al diario Clarín, y que sirve para demostrar que el PRO "hizo todo lo posible" para unificar a la oposición. De hecho, Macri resaltó la firma del documento titulado "En defensa de la democracia" por parte de los líderes opositores con proyección nacional -como Elisa Carrió y Eduardo Duhalde- como un primer paso que, a su entender debe estar seguido de un acuerdo sobre políticas de Estado.

Cobos: invitar a todos

El vicepresidente Julio Cobos aseguró que está "de acuerdo con discutir seria y responsablemente políticas de Estado" y remarcó que la invitación "debe estar dirigida a todos partidos políticos, tanto del oficialismo como de la oposición". El referente radical respondió así a la convocatoria de Macri.

Allí es donde marcó su diferencia el vicepresidente, que consideró que también debería ser invitado el oficialismo, "independientemente que acepten participar o no". "Como lo planteamos desde hace tiempo, estamos de acuerdo con discutir seria y responsablemente políticas de Estado. Debemos tener en cuenta que las mismas trascienden a los partidos políticos y a las gestiones de gobierno", opinó Cobos

Por su parte, el ministro de Economía, Amado Boudou, precandidato a jefe de Gobierno porteño por el kirchnerismo, criticó a Macri por entender que realizó "un golpe de marketing" al llamar a una mesa de diálogo opositor. Expresó, además, que con este tipo de ofrecimientos, desde el macrismo, "ven que no les da" la posibilidad de promover la candidatura presidencial de Macri y optan por "buscar alguna solución", como podría ser instalar su reelección en la ciudad de Buenos Aires. También el ministro de Trabajo y precandidato a jefe de gobierno porteño, Carlos Tomada, criticó al líder del PRO con idénticos términos. "Realizó un nuevo show mediático y marketinero, tal como nos tiene acostumbrados", dijo.

Por su parte La candidata a jefa de Gobierno porteño por el radicalismo, Silvana Giúdici, dijo que "es momento de grandes acuerdos" pero que los temas que propone el titular del PRO "siguen siendo asignaturas pendientes en el distrito donde gobierna desde hace cuatro años". (DyN, NA y Télam)