Por Teresa Céspedes -  Columnista de Reuter

LIMA.- El izquierdista Ollanta Humala ganó la primera vuelta de la elección presidencial de Perú y disputará un balotaje en junio con la legisladora Keiko Fujimori. Según los últimos datos del organismo electoral, con el 80,05% de los votos escrutados, Humala, que cosechó el apoyo de los peruanos sumidos en la pobreza que no han gozado de los frutos de la creciente economía, obtiene un 30,46% de los sufragios.

En tanto Fujimori sumaba un 23,08% de los votos, seguida muy de cerca del ex ministro de Economía, Pedro Kuczynski, con un 20,08%. Según una encuesta de Ipsos Apoyo publicada el 3 de abril, Humala y Fujimori empatarían con un 42% de los votos, por lo que ambos candidatos buscarán tender puentes con otros partidos para inclinar la balanza a su favor. Sin embargo, ambos candidatos son los que paradójicamente tienen más resistencia de los electores, con alrededor del 40%, según la misma encuesta.

Entonces, ¿qué votos cosecharían Humala y Fujimori? Aunque el endose de votos es impredecible en Perú, los candidatos perdedores comenzaron a barajar por dónde irían sus preferencias en la dura batalla hacia una segunda vuelta electoral. Kuczynski, respetado por Wall Street, afirmó que aún espera el resultado oficial de la autoridad electoral peruana, pero sugirió que apoyaría a Fujimori. "Ollanta es más peligroso, pero eso no quita que el otro partido, el de Keiko, también tiene sus bemoles", dijo. "Si ellos (los fujimoristas) van a querer un apoyo de las fuerzas democráticas, van a tener, no sólo que vestirse como demócratas, sino demostrar que lo son", afirmó.

Por su parte, el ex presidente Alejandro Toledo no fue claro por quién se inclinaría en el balotaje. Sobre Humala dijo que sería un salto al vacío y sobre Fujimori que no tiene credenciales democráticas. Por su lado, el ex alcalde limeño Luis Castañeda dijo que su preferencia dependerá de la decisión de su partido, aunque dijo que otra opción sería pedir la abstención de sus votantes.

Por eso, el escenario más probable de la estrategia de Humala sea volcarse a la centroderecha, para ganar los votos de Toledo y Castañeda, que tienen el respaldo de la clase media y de la mayoría en la capital Lima. El candidato nacionalista aún es temido por los mercados pese a que ha moderado su discurso radical de 2006, cuando pregonaba estatizar sectores clave como la minería y se mostraba cercano al presidente venezolano, Hugo Chávez. Lo cierto es que en este escenario polarizado, cualquiera puede ganar.