Ensayo
Entre maestros y utopías
ALEJANDRA WYNGAARD
(Edunt - Tucumán)
Si es verdad que Ezequiel Linares ha sido el maestro por excelencia de la actual Facultad de Artes, está claro que con su desaparición (2001) se ha cerrado un ciclo en la concepción de la enseñanza de la plástica tucumana. Alrededor de esta afirmación que contiene el libro de Alejandra Wyngaard, y de la noción de discípulo, selecciona a ocho artistas que conformarían "una caja de resonancia del ideario setentista", compartiendo "la neofiguración, la narrativa plástico -literaria latinoamericana y sus intereses por las luchas sociales". Y seguramente no es difícil identificar la influencia del maestro en la producción de Ricardo Abella, Guillermo Rodríguez, Víctor Quiroga, Eduardo Joaquín, Kely Romero, Carlos Alcalde, Enzo Lampazona y Bernardo Kehoe, siempre que se precise que esa huella se observa en determinados períodos de estos artistas, mientras que en otros, es manifiesta la voluntad de tomar distancia (en varios de ellos está presente, por ejemplo, la influencia de Gerardo Ramos Gucemas). Las precisiones, queda dicho, son relevantes en todo estudio.
Entre maestros y utopías. Ocho artistas tucumanos contemporáneos, contiene una breve y rápida introducción en la que se mencionan distintas etapas de la enseñanza en el entonces Instituto Superior de Artes (luego Departamento de Artes y facultad desde 1985), y después ubica una reseña bibliográfica de cada artista seleccionado, junto a reflexiones de ellos mismos sobre sus obras.
Aunque en la introducción se advierte la ausencia de comentarios críticos, hubieran sido muy necesarios, sobre todo cuando se asegura en el último párrafo que "el colectivo de artistas presentes en este libro ofrecen testimonio de nuestra identidad como tucumanos", una identidad que es sumamente compleja cuando apenas se la problematiza.
© LA GACETA
Jorge Figueroa