SANTIAGO DE CHILE.- La Iglesia católica chilena fue sacudida ayer por las denuncias de abusos lésbicos contra la madre superiora Isabel Lagos -la jerarquía católica la envió a recluirse a Alemania semanas atrás-, que dirigía uno de los colegios de niñas más elitistas del país. Las acusaciones fueron hechas por una ex alumna de Las Ursulinas, hoy profesora de ese establecimiento.

"Una vez (a los 12 años) ella me dio un beso en la boca y ella a eso lo llamó regalos de Dios y (me dijo) que eso en realidad era algo sólo de nosotras dos porque nadie más lo iba a entender", dijo MónicaSalinas a la televisión estatal.

El relato, en el que la mujer no dejó de expresar su cariño por la religiosa, es parte de una serie de denuncias contra Sor Paula, pero que hasta ahora sólo referían a maltratos. La profesora, quien dijo que no denunciará los hechos formalmente a la Justicia, agregó que la relación concluyó cuando ella cumplió 15 años, aunque siguió teniendo amistad con la religiosa.

La denuncia, la primera de su tipo en Chile encuentra a la Iglesia católica de este país en su peor crisis en décadas, después de que surgieran también denuncias por abusos sexuales y negligencias que enlodan a obispos y cardenales.

Un reciente fallo de El Vaticano contra el sacerdote Fernando Karadima -acusado de abusar de menores y adultos-, formador de cinco obispos, destapó historias y críticas que revelan la existencia de abusos por décadas.

Consciente de todo ello, el arzobispo de Santiago, Ricardo Ezzati, admitió que la crisis "ha dañado a toda la Iglesia", añadiendo que en ella no hay espacio para los abusadores. (DPA)