Una controversia judicial que involucra 19 registros notariales (creados por decreto en 2005) nuevos para la provincia se reflotó esta semana.

Dos escribanas que rindieron concursos en 2005 fueron seleccionadas y juraron el 4 de mayo de 2009 en el Colegio de Escribanos. Sin embargo, Victoria Correa Monterrubio y Adriana Erpen, que trabajarían en Alberdi y Las Talitas, respectivamente, denunciaron a LA GACETA que, dos años después, todavía no pueden trabajar.

Sucede que el proceso de selección está discutido en la Justicia. El 30 de abril de ese año se había notificado a la institución que, por medio de una medida cautelar dispuesta por Carlos Giovanniello, a cargo de la Sala II de la Cámara en lo Contencioso Administrativo, se habían suspendido las designaciones. De todas maneras, se les tomó juramento. "Somos sostenes de familia y nos están condenando a la desocupación. Porque, al ser escribanas, no podemos tener otros empleos", manifestaron indignadas. Ambas sostienen que la medida judicial fue posterior a la toma de posesión de cargos. Ese mismo año iniciaron una acción de amparo en la misma Cámara, que fue rechazada. Además, interpusieron recursos de casación e inconstitucionalidad en octubre de 2010. Las profesionales también presentaron una recusación contra el juez de la Corte Suprema, René Mario Goane al entender que no será parcial una vez que esa causa llegue al máximo tribunal. "El hijo del magistrado es socio en el estudio jurídico del abogado Cleto Martínez Iriarte. Este último es hermano y patrocina a una de las escribanas que impulsó la primera causa contra nuestro nombramiento", argumentaron.

Al ser consultado por este medio, Martínez Iriarte detalló que representa a dos profesionales, una de ellas, su hermana. Afirmó que el armado de las ternas no respetó la lista de orden de mérito. “La ley es clara: las ternas deben elaborarse con los oponentes de mayores puntajes. Pero en esta oportunidad, se los ternó a los 49 postulantes. Inclusive, el propio orden de mérito no estaba firme dado que otra escribana cuestionó en la Justicia los puntos que le habían otorgado”, cuestionó. Por último, el letrado aseveró que sus representadas estaban enmejores puestos del orden que Correa Monterrubio y Erpen.