WASHINGTON, Estados Unidos.- La Justicia norteamericana informó hoy que juzgará a Sheikh Mohammed, autoproclamado ideólogo de los ataques del 11 de septiembre de 2001 y a cuatro colaboradores, en una comisión militar en la base de Guantánamo. El anuncio representa un revés para el presidente Barack Obama quien había prometido llevarlos ante un tribunal civil, justo cuando comenzó su campaña para la reelección en el 2012.

El fiscal general, Eric Holder, culpó a legisladores por el jaque político, al afirmar que una decisión en enero de bloquear el financiamiento para juzgar a los sospechosos de los ataques en una corte criminal "ató sus manos" y obligó al Gobierno a reanudar los tribunales militares.

El anuncio del fiscal fue una bochornosa marcha atrás sobre la decisión de la administración de Obama, anunciada en noviembre de 2009, de juzgar a Mohammed en una corte cerca del lugar del ataque al World Trade Center, que causó la muerte de casi 3.000 personas.

Obstáculos
La decisión es un reconocimiento de que el mandatario norteamericano no pudo superar la oposición política a sus esfuerzos por cerrar la prisión para sospechosos de terrorismo y combatientes enemigos en la Bahía de Guantánamo, en Cuba, una promesa clave de su campaña electoral del 2008.

Obama calificó la instalación de Guantánamo, creada por su predecesor, George W. Bush, como un símbolo de reclutamiento para grupos anti estadounidenses, y dijo que las acusaciones de malos tratos a los presos retenidos allí mancharon la reputación del país.

Prometió cerrar la prisión para el final de su primer año en el cargo, pero esa fecha pasó sin éxito, mientras el presidente se enfrentaba a la dura realidad de encontrar países dispuestos a aceptar la custodia de los internos. La prisión aún tiene 172 prisioneros, frente a los 245 que había cuando Obama asumió su cargo en enero de 2009. (Reuters)