Mientras la mayoría de los tucumanos aprovechaba la siesta del domingo para descansar, los vecinos de calle Monteagudo al 700 estaban alterados. Palas mecánicas y un incesante ir y venir de añejos camiones cargados de escombros sacudían la modorra en Barrio Norte. Sin embargo, además del inusual movimiento, lo que despertaba la atención de los curiosos eran las calcomanías que portaban en sus puertas los vehículos.

Las leyendas "Amaya intendente" y "Alperovich gobernador" estaban inscriptas en un letrero de fondo blanco con el reconocido logo que identifica a la actual gestión municipal en la capital: "Viva la Ciudad". Lo llamativo es que no se trataba de una obra en manos del Estado, sino de un emprendimiento privado de la constructora Elgart.

De inmediato, los llamados a LA GACETA se multiplicaron y la confusión fue aumentando tanto como la temperatura en el soleado domingo. Cuando este diario se acercó a la obra, el chofer de unos de los camiones, que se identificó como Hugo, advirtió que se trata de vehículos privados, que en algún momento fueron contratados por la Municipalidad y que por eso ostentaban el logo municipal.

Subcontrato

El propietario de la firma, Leonardo Elgart, explicó que él contrató la máquina excavadora y que el dueño de esta, Sebastián Lanza, subcontrató el servicio de camiones. "De los seis que estaban trabajando, cuatro tenían la calcomanía del municipio porque en algún momento fueron contratados por la Municipalidad, pero son privados", afirmó el cuñado del gobernador, José Alperovich.

Pese a la inactividad laboral, la polémica llegó a las oficinas de 9 de Julio y Lavalle. Funcionarios municipales advirtieron de la confusión al propio intendente, Domingo Amaya. El subsecretario de Gobierno, Carlos Gómez, explicó que este tipo de situaciones es recurrente. El contador reconoció que muchos particulares -que alguna vez prestaron servicios para la capital- dejan los logos en los camiones para sortear los controles de tránsito. "Ya les sacamos a varios. Lo que hacemos en estos casos es tomar las patentes y citar a los propietarios para intimarlos a que retiren las calcos. Eso haremos mañana (por hoy) con estas unidades", precisó.

Gómez añadió que los vehículos de la Municipalidad son blancos y que tienen ploteado en sus puertas el escudo oficial. En las cajas, dijo, llevan inscripto el eslogan "Viva la Ciudad".

Quizás alertados por la polémica, o porque la luz del sol se diluyó, poco antes del anochecer los portones de la obra en construcción se cerraron y los camiones se fueron, cargados de escombros y con el logo municipal en sus puertas.