Existen desde hace años y, de vez en cuando, salen a la luz cuando sucede algún accidente. Aunque hay controles, los protagonistas se las ingenian para eludir a la autoridad y seguir realizando sus acciones al margen de la ley. La Legislatura acaba de aprobar una ley por la cual se legalizan las picadas. La iniciativa que debe ser promulgada por el Poder Ejecutivo, prescribe que las medidas de seguridad y los parámetros bajo los cuales se desarrollarán estas carreras deberán ser reglamentados por el Gobierno. Para poder hacer suya la norma los municipios deberán adherirse mediante ordenanza a la norma. El fundamento se apoyó en la necesidad de blanquear una actividad que sobrevive por inacción del Estado y que atenta contra la seguridad vial.

En nuestra edición del lunes 21 de marzo, el jefe de la Regional Este afirmaba que ese fin de semana se había secuestrado 46 motos en los operativos efectuados en Alderetes y Banda del Río Salí. Varios motociclistas estaban haciendo picadas en la avenida Monseñor Gregorio Díaz y en la calle San Martín de la ciudad bandeña. El comisario dijo que el resto de los rodados se secuestraron porque iban tres personas a bordo de motocicletas, conducían sin casco, sin luces o sin espejos retrovisores. Por su lado, un oficial de la Policía Vial señaló que en San Miguel de Tucumán suelen instalarse cuatro o cinco puestos que van rotando de ubicación, y que tienen como principal objetivo controlar el uso de casco por parte de los motociclistas. Indicó que los martes y jueves realizan operativos para prevenir las picadas en el parque 9 de Julio y en la avenida Presidente Perón, en Yerba Buena y añadió que se detectan con frecuencia escapes libres y conductores que circulan alcoholizados.

La iniciativa legislativa, aprobada sin votos en contra, halló el rechazo del intendente que afirmó que la capital no necesita ningún autódromo, y será el Gobierno provincial el que decida si hace falta en algún otro lugar, fuera de la ciudad. "De hecho, estamos desalentando su existencia en el parque por una lógica cuestión ambiental, ya que la contaminación de las competencias motoras afecta la flora y la fauna", agregó. El gobernador, por su parte, dijo que las picadas son "un peligro, pueden provocar accidentes; debe haber controles".

La existencia de las picadas no pareciera ser consecuencia de la ausencia de normas. El artículo 297 del Código de Tránsito de la Municipalidad capitalina establece que las carreras en la vía pública están prohibidas y se las considera una falta grave. La disposición contempla penas que van desde el secuestro del vehículo por 60 días, la suspensión del carnet y multas. En la ley nacional 24.449, modificada en 2008, se indica que se reprimirá con prisión de seis meses a tres años, e inhabilitación especial para conducir por el doble del tiempo que dure la condena, a quienes pongan en riesgo la vida o integridad física de personas por realizar pruebas automovilísticas en la vía pública, sin autorización de autoridad competente. Para combatir la transgresión, las autoridades introdujeron el sistema de puntaje.

Si bien es real que a lo largo de los lustros los controles siempre han sido inconstantes, estas transgresiones tienen su origen en la falta de educación vial y en las facilidades que sigue habiendo para sacar el carnet de manejo. Los aspirantes deberían efectuar un curso con exámenes exigentes y no con evaluaciones en el sistema Multiple Choice que, en algunos municipios, se hacen con lápiz para que el interesado pueda corregir si se equivoca.

Cuando se recurre a legalizar lo ilegal se está admitiendo la incapacidad para ejercer la autoridad y siempre es más fácil que educar. A mayor educación menor transgresión y más respeto por la vida propia y la del otro.