BREGA, Libia.- Con cajas de leche, latas de atún y colchonetas, cientos de jóvenes desarmados se sumaron a los rebeldes libios, en su lucha contra el régimen del líder Muammar Gaddafi. Los mandos militares insurgentes pidieron la semana pasada a los voluntarios que se mantengan en la retaguardia de los combates para permitir a los más experimentados coordinar la estrategia tras la caótica retirada hacia el este del país norafricano.
Pero como las escuelas y los comercios están todavía cerrados, los voluntarios tienen poco para hacer, por lo que decidieron incorporarse a la pelea. Los vehículos de los voluntarios -camionetas, furgonetas e incluso taxis- congestionaron las rutas de la ciudad petrolera de Brega, al este del país, donde se lucha desde hace cuatro días.
"No nos iremos hasta que Libia sea liberada", dijo Mohamed Jairallah, de 21 años, sentado a un lado de la desértica carretera. "O hasta que perdamos la vida como mártires", añadió su amigo Saleh. Ninguno de los dos estaba armado. Algunos, sin embargo, se atreven a más, como Anwar Ibrahim, un voluntario de 24 años, quien dijo haber atrapado a varios soldados de Gaddafi en una emboscada, atacándolos con ametralladoras.
Por el control
Las fuerzas de Gaddafi continúan los combates contras las milicias rebeldes por el control de Brega, mientras la aviación de los países que integran la OTAN sobrevuela para imponer la zona de exclusión aérea. Fuertes explosiones y disparos de ametralladoras se oían en el límte de la ciudad, por donde pasaban cientos de vehículos que transportan a los voluntarios.
"Los aviones que sobrevolaron la zona no hicieron nada", se lamentó uno de los combatientes insurgentes, Usama Abdulá. Hace cuatro días que Brega es escenario de combates entre el Ejército del régimen gobernante y los rebeldes, que lograron detener el contraataque iniciado desde Sirte, pocos días después del inicio de los bombardeos de la coalición internacional.
Más ol oeste, las tropas del líder libio continuaron hoy los ataques en las ciudades de Sintan y Misurata, según informó la cadena árabe de noticias Al Yazira. Allí, las fuerzas regulares destruyeron viviendas, depósitos de agua y estaciones de suministro eléctrico. (Reuters-Télam)