Un caso de abuso sexual causó conmoción en barrio Oeste II, donde los vecinos trataron de linchar al presunto depravado de 78 años. Los agentes evitaron que se hiciera justicia por mano propia, aseguró una fuente policial.

Cerca de las 19.30, una mujer de 26 años llegó a la seccional 12a y contó el terrible episodio que acababa de vivir su hija, de 10.

Allí, narró que dejó a la niña en la casa de su madre, situada en ese barrio, pues debía ir a trabajar. Cuando regresó, según la denuncia, advirtió que la menor no estaba. "La abuela le dijo que la pequeña estaba jugando afuera, pero ésta no aparecía por ningún lado", indicó una fuente.

En la búsqueda, la madre de la niña vio que la puerta de la casa de un vecino estaba abierta y se asomó. "Allí vio que el anciano estaba tocando a la menor en sus partes íntimas", advirtió el policía.

Ante esto, personal de la comisaría se trasladó en un patrullero al lugar del hecho. Pero los agentes encontraron los ánimos caldeados entre los vecinos, por lo que solicitaron apoyo a otras dependencias.

La gente del lugar, en su afán por linchar al depravado, se enfrentó con los uniformados. Cinco de ellos sufrieron lesiones, según el informe oficial, por lo que se demoró a una persona.

Finalmente, el presunto abusador fue retirado del lugar y llevado a un calabozo. Quedó a disposición de la fiscala de Instrucción, Teresita Marnero.