Los investigadores casi no tienen dudas de que Jorge Luis Borges y Linda Vanesa Martínez están vinculados con el crimen de Pablo Aiziczon. Y tampoco descartan que la pareja haya recibido ayuda. En concreto, apuntan hacia el entorno del homónimo del escritor. Por eso, incluso, la semana pasada realizaron un allanamiento en la casa de uno de sus hermanos, y secuestraron un taxi y dos celulares.

Ante esto, familiares del imputado le dijo a LA GACETA se sienten consternados por la situación. "Las sensaciones son muchas. Quiero decir que estuve recibiendo llamadas un poco místicas a mi domicilio. No sé quién será el inescrupuloso, porque hay cosas que se están escapando de las manos. Detrás de mi hermano, Borges, Jorge Luis, hay una familia; hay una madre enferma. Somos gente honesta y de trabajo. No está bien que nos persigan así", aseguró Gloria, hermana del acusado, quien dijo que asumirá el rol de vocera de sus parientes.

Aiziczon desapareció el lunes 21 de marzo. En el complejo Unidad Sionista, un alumno de tenis lo esperaba para una clase. Nunca llegó. Dos días después, encontraron su cuerpo quemado en la parte trasera de su Suzuki Swift. En el barrio Horco Molle, nadie vio que los asesinos dejaran allí el vehículo. "No descansaremos hasta saber quién mató a mi hermano, cómo y porqué", le repitió ayer a LA GACETA Paola Aiziczon.

La hipótesis de los investigadores es que Aiziczon llamó por teléfono al celular de Martínez (que estaba a nombre de Borges) luego de ver un anuncio -aún no se determinó si en un diario o en internet- en el que la mujer ofrecía sus servicios como "masajista".

El lugar de encuentro habría sido la casa de la pareja, situada en barrio Ciudad Parque. Los expertos creen que Borges llegó allí y, al ver que Martínez y Aiziczon mantenían relaciones sexuales, golpeó al profesor de tenis en la cabeza y luego le disparó por la espalda. Después, habría tratado de incendiar el cuerpo dentro del auto para tratar de borrar rastros.

La Policía atrapó a la pareja cinco días después del crimen. Ambos se abstuvieron de declarar ante el fiscal Carlos Albaca. Pero, según su defensor, Raúl Paz, pronto darán su versión de los hechos.

Mientras tanto, la jueza de Instrucción, Emma Lidia de Nucci, ordenó el traslado de Borges y de Martínez al penal de Villa Urquiza y a la cárcel de Mujeres, respectivamente. Como aún no hay cupo, no se concretó esa orden.