Un nuevo frente de internas se abre en el Concejo Deliberante de la capital. Esta vez, la cobertura de la vicepresidencia segunda del cuerpo, que dejó vacante Hugo Cabral (renunció para asumir como ombudsman), podría desatar varios encontronazos.

Algunos concejales especulan que si la asunción de la concejala Rosa Augier de Rojas se desarrolló en un clima de hirviente proselitismo, la puja por el sillón vacío de la mesa de autoridades pondrá al cuerpo en ebullición. "Nadie imaginó que la partida de Cabral generaría tanto revuelo por la sucesión", dice un edil oficialista que prefiere opinar desde el anonimato.

La referencia apuntaba a que por ese escaño pasó Ignacio Golobisky, con apenas 29 minutos en el cargo, porque de inmediato, pidió una licencia para continuar en su función en la Secretaría de Prensa y Difusión de la Provincia. Después de Golobisky llegó el turno de Augier de Rojas, que convirtió al recinto de sesiones en una tribuna de campaña con cientos de partidarios que aplaudieron y vivaron su nombre a gritos.

En 2010, los ediles opositores José Luis Avignone (UCR), José Costanzo (Partido Autónomo) y Claudio Viña (FR) se unieron para plantear un espacio en la mesa de conducción del cuerpo. Sin embargo, el pedido hecho al unísono no prosperó.

Esta vez, los opositores consideran que ante la proximidad de las elecciones provinciales, el oficialismo tampoco cederá la "tercera pata" de la mesa de conducción.

Territorio electoral
Con la oposición sin muchas chances de ocupar ese lugar, la vicepresidencia segunda del Concejo Deliberante será un debate interno sólo entre los ediles oficialistas. Dentro del bloque del PJ hay distintas vertientes políticas, que responden a un sector determinado del territorio electoral.

Todos se autodefinen como alperovichistas. Sin embargo, hacia abajo surgen subgrupos entre los que aparecen los amayistas, los que responden al legislador -en uso de licencia Rolando "Tano" Alfaro-, y los que se alinean en la figura del diputado nacional Gerónimo Vargas Aignasse. También hay mirandistas, y ex radicales que ingresaron al alperovichismo.

Si bien son varios los ediles que pretenden ocupar ese sitial en la conducción, hasta ahora, sólo uno hizo pública su intención. Se trata de Christian Rodríguez. Es un dirigente cercano al intendente, Domingo Amaya, y cuenta con el aval de un sector del bloque.

La decisión de abrir las tratativas dentro de la bancada para consensuar un nombre está en manos del presidente del cuerpo, Ramón Santiago Cano. Para evitar las rencillas en medio de un año electoral por la reelección, Cano prefiere estirar los tiempos lo más que pueda, pero no es seguro que pueda lograrlo.