MADRID.- "No voy a ser candidato en las próximas elecciones generales. Gracias por vuestro respeto y por vuestro afecto". La expectación ante el discurso de José Luis Rodríguez Zapatero en el comité federal de su Partido Socialista (PSOE) era máxima y el jefe del gobierno español anunció lo que desde hace tiempo se esperaba en España. Zapatero dirá adiós cuando concluya su segunda legislatura y tendrá que ser otro socialista el que aspire a La Moncloa en los comicios generales de 2012, en los que las encuestas dan una clara ventaja al opositor Partido Popular (PP) de Mariano Rajoy.

El anuncio llega tras más de un año de rumores y especulaciones sobre su futuro político y supone abrir el debate sucesorio dentro del PSOE, donde todas las miradas están puestas ahora en el vicepresidente primero, Alfredo Pérez Rubalcaba, y la ministra de Defensa, Carme Chacón, como posibles aspirantes a la sucesión. Y todo ello a menos de dos meses de las elecciones municipales y autonómicas que se celebrarán el 22 de mayo y en las que los sondeos pronostican un descalabro de los socialistas, quizá el peor en su historia.

El presidente del gobierno que llegó a La Moncloa en 2004 y en su primera legislatura implementó reformas sociales históricas, como el matrimonio homosexual con derecho a adopción, se encuentra ahora en su peor momento.

La crisis económica, que ha golpeado de lleno este segundo mandato, y hundió su popularidad. Sus reformas para apaciguar a los mercados y cumplir con la Unión Europea (UE) han incluido recortes sociales y la facilitación del despido, entre otras cosas. Y han convertido a Zapatero en el presidente del gobierno peor valorado, incluso por debajo de Felipe González cuando su gobierno se encontraba sumido en escándalos de corrupción y de José María Aznar cuando decidió mandar tropas a Irak. El récord de 4,6 millones de personas sin trabajo que tiene España -en torno al 20 % de la población activa- ha pasado factura.

"Lo tenía pensado desde hace siete años. Dos mandatos son suficientes", aseguró ayer Zapatero ante sus compañeros de partido, que al final de su discurso le dedicaron un largo y fuerte aplauso.

Con las elecciones municipales y autonómicas a la vuelta de la esquina, varios barones regionales del PSOE han venido pidiendo en los últimos meses a Zapatero que despejase la incógnita de su futuro antes de los comicios, que el PP de Rajoy está presentando como un plebiscito para el propio Zapatero.

Inmediatamente después del anuncio de Zapatero, el principal partido de la oposición pidió hoy elecciones anticipadas. Los socialistas "tienen que dejar elegir a los españoles" porque se ha perdido "un tiempo precioso para trabajar por los ciudadanos y resolver sus problemas", instó la ?número dos? del PP, María Dolores de Cospedal.

Pero Zapatero no piensa adelantar los comicios. Seguirá gobernando "hasta el último día", aseguró y será él quien culmine el proceso de reformas puesto en marcha. (DPA)