La interna sindical por el control de la vieja estación de ómnibus sigue su curso. Los ambulantes están divididos. Por un lado, están los afiliados al Sindicato Único de Vendedores Ambulantes (Suvat) presidido por Luis Lobo. Mientras que por la otra parte, se agrupan los puesteros que formaron la Asociación Civil Unión de Vendedores Ambulantes (Acuvat), que encabeza Pablo Veliz.

Ambos sectores cruzan acusaciones por lo que la resolución de la disputa es todavía incierta. En la edición de ayer de LA GACETA, la comisión directiva de Suvat aseveró que el problema surge porque un grupo de puesteros no acepta la representación del gremio sobre la administración del predio. Sin embargo, estas declaraciones fueron refutadas por el presidente de Acuvat. "Hace un mes corrimos al sindicato porque hacia una mala administración de los ingresos que percibía. Por mes pagábamos $ 550; con ese aporte se llega a un monto anual aproximado de $ 1,2 millón, pero en los 17 años que lleva Suvat administrando el predio el progreso fue prácticamente nulo", explicó Veliz.

"El mantenimiento del predio estaba a cargo de ocho policías responsables de la seguridad y otras seis personas contratadas para la limpieza y las refacciones. En total eran 14 personas que cobraban un sueldo mensual de $ 1.500, lo que asciende a un monto total de $ 21.000 por mes. Es decir que por mes y pagando a todo el personal, quedaba un monto aproximado de $ 100.000. Sin embargo, casi no se hicieron refacciones", agregó el puestero.

A pesar de la interna, las dos facciones están dispuestas a llevar adelante una elección para dirimir democráticamente las diferencias. Por otra parte, los vendedores aclararon que el funcionamiento comercial del predio no se vio trastocado por la interna gremial y que se puede circular y comprar normalmente.

En los alrededores de la ex terminal circulan varias líneas de colectivos que tienen sus paradas instaladas sobre las veredas del predio, por lo que la libre circulación es muy importante para los miles de tucumanos que transitan por allí. "Esta es nuestra única fuente de trabajo por eso queremos encontrar una solución. Además, en algunas ocasiones tuvimos que pagar facturas por el consumo de energía que eran mucho más caras de lo que tenía registrado la empresa. El Suvat es un sindicato que no nos representa", concluyó Veliz. Por último, los afiliados de Acuvat indicaron que en la vieja estación de ómnibus hay 223 puestos que fueron registrados y certificados en una inspección realizada por un escribano público. Además, según sus declaraciones, hay 180 familias afiliadas a la nueva asociación civil. "La mayoría de los vendedores que trabajamos en este predio nos agrupamos en Acuvat porque nos cansamos de los manejos del sindicato", concluyeron.