Beatriz Avila (PJ) intentó por todos los medios aclarar que no buscaba ningún rédito electoral. Pero fue en vano: la propuesta de la legisladora de modificar los límites territoriales para que dos barrios (Ampliación Miguel Lillo I y II) asentados en jurisdicción de la comuna de San Felipe pasen al ejido capitalino volvió a comisión para un mejor estudio. La oficialista adujo que los vecinos de esa zona, integrados físicamente a San Miguel de Tucumán, están incomunicados de la comuna por la distancia. En consecuencia, afirmó, carecen de servicios públicos esenciales. Algunos opositores hablaron de una "burda" maniobra por la próxima elección; otros, en tanto, dijeron que los límites territoriales no pueden ser modificados por ley, ya que figuran en la Constitución provincial (artículo 43). Las dudas invadieron hasta a oficialistas: Ramón Graneros, pidió que la iniciativa vuelva a comisión, y deslizó los eventuales problemas electorales que podrían ocasionarse.