Por Jorge Lapeña - Experto en energía
En el primer día de vigencia de la resolución que libera los precios de los combustibles líquidos es difícil calificar en forma definitiva la medida. Así como fue ilógico el dictado del congelamiento de precios y no había prácticamente causales que puedan ser razonables para llevar a la situación preexistente a esta resolución, ahora surgen las mismas dudas. En una primera lectura, está claro que las empresas del sector se moverán con más libertad para fijar precios, pero no puedo asegurar si esto va a ser permanente o transitorio, porque con los mismos argumentos que se dictó el congelamiento, se liberan ahora los precios. Creo que las empresas no van a hacer movimientos bruscos en los valores de los combustibles. Lo que sí está claro es que la producción y la refinería es otra cuestión y que esta resolución no va al fondo de los problemas del sector hidrocarburífero, cuyo déficit principal radica en las reservas, que están en decadencia. (Especial para LA GACETA)