CONCEPCION.- En el fondo, David Lebón sigue siendo el mismo de siempre: un cantautor sensible que intenta reflejar en sus temas lo que sucede en el mundo. Pero, a sus 58 años, lo hace de una manera diferente.  "Soy una máquina de sentir y ver", reconoció en una larga charla con LA GACETA. Esa carga emocional es la que, según dijo, trata de transmitir en sus composiciones, aunque admitió enseguida que a veces le cuesta escribir lo que observa y siente. "Es que son cosas que me duelen, situaciones feas, que trato de obviar o no darle espacio", sostuvo. El intérprete y compositor dijo también que a la gente no hay que darle de comer lo que no quiere. Por esa razón prefiere "dar un poquito de amor, y listo".
El músico, que entre los años 1978 y 1982 integró con Charly García, Pedro Aznar y Oscar Moro la legendaria banda Serú Girán,  actuó el sábado a la noche en el teatro del  Colegio Nuestra Señora de la Consolación. Lo acompañó  la banda Tripas Calientes. La gente que colmó el lugar se deleitó con  un repertorio de temas recientes y otros antiguos como "Quiero regalarte mi amor" (1983),  "No confíes en tu suerte" (1982) o "Siempre estaré", entre otros. En la ocasión adelantó la edición de un nuevo disco y descartó un reencuentro musical con los otros sobrevivientes de Serú Girán. "Es imposible sin (Oscar) Moro", sostuvo, en referencia al baterista que murió en julio de 2006.

- ¿Cómo es la relación que tiene ahora con su público?

- Siento que somos amigos. Cuando era joven tenía un ego bastante fuerte. Ahora todo se ha dado vuelta y ahora estoy muy agradecido de tener este trabajo en el que gano muchos amigos.

- ¿Sigue componiendo?

- Sí. Yo pensé que a los 58 iba a parar un poco, pero la verdad es que me siento como  una máquina de sentir y ver.

-¿Qué relación mantiene con sus ex compañeros de Serú Girán?

- Vi a Charly hace poco tiempo. Nos juntamos a comer en su casa con Pedro Aznar. La verdad es que fue muy bonito volver a verlo. Hacía muchísimo que no lo veía. El está en un  muy buen momento de trabajo.

- ¿Cómo lo vio a Charly?

- Y, después de tantos años de adicción, parar de golpe y vivir algo nuevo, es complicado. Si no, hay que preguntarles a todos aquellos que han sido adictos e iniciaron una nueva vida. Es muy difícil.

-¿Es posible un reencuentro musical de los sobrevivientes de Serú Girán?
- Es imposible sin (Oscar) Moro. Sólo para dar un ejemplo, es como si faltase Ringo de los Beatles. De todos modos  está el hijo, que toca igual que él  y es muy parecido. Pero no hablamos nada. Por ahora esperamos que Charly se recupere.

- ¿Cómo vive el rock en estos tiempos?

- A mí me sigue emocionando. Me sucede que yo sigo manteniendo mi mente joven, compongo, sigo inspirado. Pero en cambio a veces el cuerpo no te responde. Tengo 58 años y siento como que me canso. Pero en el corazón percibo mucha magia. Es un regalo inmenso el poder tocar. En verdad no sabría qué hacer sin la música o la guitarra.

- ¿Observa evolución en su música?

- Todo va cambiando. Y yo me tengo que ir acostumbrando a eso. En principio a mí la computadora no me gustaba y ahora la tengo que tener y aceptar, porque hay que vivir en estos tiempos. Si no, ahí me voy a poner viejo, resentido. Por eso es  mejor seguir adelante. Además es muy divertido.

- Usted vivió muchos años de turbulencia. ¿Ahora cómo es su vida?

- Es verdad viví tiempos difíciles. Ahora es todo distinto: sé a dónde y por dónde ir. Conozco el camino.

- ¿Cómo marchan sus proyectos laborales?

- Estoy trabajando  en el disco nuevo. Creo que dentro de muy poco tiempo voy a estar grabando. Hay que esperar que Pachi, mi hijo, disponga de tiempo, al igual que los músicos, para charlar y ver cómo seguimos. El disco va a tener temas míos de rock y baladas con letras que tienen sentimiento y corazón.

- ¿Hay bandas o intérpretes que lo deslumbren en la actualidad?

- Lo que sucede es que no salgo mucho, y cuando lo hago es porque voy a los conciertos míos. Por eso no tengo una idea amplia de lo que está sucediendo. De todos modos  me gustan Ricardo Mollo de los Divididos, y Los Tipitos. Los demás no me han llegado. Es que me acostumbré  a cierta música y que me entre otra cosa es difícil. Me haría falta tiempo.

- Como blusero ¿con  qué intérpretes internacionales se identifica?

- Creo que con Eric Clapton y Jimi Hendrix. También siempre me atrapó B.B. King.

- ¿Que opinión tiene de la piratería? ¿Qué se tendría que hacer para frenarla?
- Es tremendo el impacto que provoca. A un disco o un tema lo podés bajar de cualquier lado. Lo que saben mucho, tienen todos los recursos para hacerlo. De ahí que las compañías continúen en bancarrota. Ojalá que algún día se discuta este tema con profundidad. Creo que a los discos hay que venderlos por internet a través de una clave. En estos momentos se sufre el robo y por eso a veces prefiero regalar los temas por la red.

- ¿Qué visión tiene de estos tiempos políticos?
- Hay mucha confusión. Pero  yo lo veo claro al pueblo: está tranquilo. Es que tenemos una paciencia de dioses, porque hace rato que hubiéramos hecho un quilombo con lo que sucede. Sin embargo seguimos esperando para ver qué va a pasar. Esperar a  los supuestos inteligentes que van a manejar el país. Creo que no es difícil hacerlo. Con voluntad se puede salir adelante.