BERLIN.- A la sombra del desastre nuclear en Japón, la Unión Demócrata Cristiana (CDU), de la canciller alemana, Angela Merkel, sufrió ayer una resonante derrota en su principal cita electoral del año y verá debilitarse aún más su posición en la legislatura hasta el final de su gestión, en 2013.

El Estado de Baden-Württemberg, un bastión que la CDU gobierna de forma ininterrumpida desde 1953, pasaría a manos de los opositores socialdemócratas (SDP) y "verdes", según las encuestas a boca de urna. También el vecino Estado de Renania-Palatinado, que hasta ahora era dirigido en solitario por el SPD, podría ser gobernado por una coalición de socialdemócratas y Verdes.

De acuerdo con las primeras cifras oficiales (al cierre de esta edición), la CDU obtenía en Baden- Württemberg el 38% de los votos, el peor resultado desde 1952. El Partido de los Verdes cerca del 24% (frente al 11,7% de 2006). Los socialdemócratas cedieron poco menos de dos puntos, para ubicarse en el 23%.

Aun así, socialdemócratas y "verdes" contarían con la mayoría necesaria para desbancar a los democristianos del gobierno de Stuttgart después de casi 60 años y un político "verde" podría encabezar por primera vez un gobierno regional en Alemania.

"Hemos conseguido el cambio histórico en este estado", dijo Winfried Kretschmann, el candidato de Los Verdes que se perfila como próximo primer ministro. Los liberales, tradicionalmente fuertes en este Estado conservador, perdieron casi la mitad de sus votos y consiguieron apenas el 5% para la representación parlamentaria.

El debate sobre el uso de la energía nuclear desatado tras el accidente de la central de Fukushima, dominó la campaña, en especial en Baden-Württemberg, donde hay varias centrales y cuyo gobierno defendía categóricamente la ampliación de la vida de los reactores. El viraje de Merkel al anunciar una moratoria del plan y desconectar las plantas más antiguas fue considerado como una mera maniobra electoral. (DPA)