No es un misterio por qué "Carmen", escrita y compuesta en 1875, continúa siendo una de las óperas más interpretadas en el mundo. La libertad y los deseos de la mujer aparecen retratados allí con la mayor energía, aún en las múltiples versiones libres que se hicieron de ella, como la que en esta oportunidad presenta Marcos Acevedo en la sala Caviglia. Carmen se libera, sale de su jaula de tela, y a medida que las cartas le predestinan su futuro ella advierte que nadie la someterá y que no podrá amar a ningún hombre sino por algunos meses. Desde este punto de vista, la historia es conocida por todos.
Lo interesante de la obra "Entre las piernas" es haberla planteada como un trabajo de teatro-danza, en el que, por momentos, se teatraliza el baile con ricos monólogos y diálogos. También el diseño coreográfico que equilibra el release o flying low con el trabajo en altura, aunque Acevedo reniegue de las modas y de los términos, y considere que haya muchos elementos de la danza social y clásica y del movimiento cotidiano en su producción. De todos modos, está claro que trátese del género que sea, su destino inmediato es devenir en un lenguaje híbrido.
Los cuerpos giran, avanzan y se detienen, y José (Claudio Luna), Hernán Lanús (Escamillo) y Muerte (Damián Carabajal) se pasan a Carmen (Amelia Acosta) arrojándola de brazos en brazos: todos la tienen, pero nadie la posee. Pero primero, como si se tratara de un ensayo real, ella los utiliza a modo de un ejercicio de calentamiento, como los que se hacen en la barra en las clases de baile clásico.
Mientras la habanera "L?amour" acompaña casi toda la puesta, Carmen se desplaza entre los hombres y sus deseos, buscando una libertad que parece no obtener nunca. Los videos proyectados devuelven imágenes de su interpretación (niña y adulta), y la actuación ?a capella? de Nancy Pedro no tiene desperdicio.
Al final, los amantes abandonan el escenario y se pierden entre los espectadores: Carmen, así, se convierte en la única protagonista de la historia, su propia historia.
Seguramente por el estreno, algunos movimientos y pasos de los bailarines carecieron de precisión, pero en general se lucen en "Entre las piernas".