MADRID.- Roger Waters dejó boquiabiertos a 15.000 españoles con la descomunal puesta en escena de su espectáculo "The Wall", 33 años después de la aparición del disco de Pink Floyd con ese nombre y del filme que dirigió Alan Parker.

El Pabellón de los Deportes de la Comunidad de Madrid fue el escenario del primero de los cuatro conciertos que ofrecerá el bajista y cantante en España, dentro de una gira que probablemente termine en América latina (¿vendra en septiembre a Argentina?).

Una descomunal puesta lumínica y un escenario tapado con ladrillos blancos con rostros de víctimas de distintas guerras fue sólo parte de la propuesta del músico inglés. En riguroso orden, Waters y su banda interpretaron todas las canciones del álbum doble editado en 1979.

Waters mantiene viva la llama antibelicista y en este show demostró la vigencia del reclamo, ya que aludió a la intervención militar internacional en Libia. (Especial)