"Mi primo Pedro (Arroyo), que es el padre de Pablo, me dijo que lo citaron a él y a su esposa a Tribunales. Habría una sospecha de que a Pablo lo mataron antes de tirarlo al agua. Dios quiera que puedan averiguar qué fue lo que le pasó a mi sobrino". Margarita Juárez, tía de Pablo Daniel Arroyo, el joven que había desaparecido hace 13 días en el río Salí, imploró que los investigadores lleguen hasta las últimas instancias para saber qué fue lo que ocurrió el jueves 10 de marzo.

De acuerdo a lo expresado por Juárez, ese día su sobrino había ido a pescar junto a un amigo. Los jóvenes estuvieron a la orilla del río pero, debido al intenso calor, habrían decidido darse un chapuzón. Pablo no volvió a salir más del agua y su amigo fue el que llevó la noticia a sus familiares.

Pero en la Policía tienen otra versión de lo que habría ocurrido. De acuerdo a las pericias realizadas sobre el cuerpo del joven y algunas informaciones que los investigadores pudieron recoger, Arroyo habría estado junto a dos personas. "Según lo que nos dijeron en la Policía, serían dos las personas con las que lo vieron a Pablo. Además, aparentemente la autopsia indicaría que no murió ahogado, sino que lo mataron antes de tirarlo al agua. Por ahora son todas especulaciones, debemos esperar lo que nos informen en Tribunales", explicó Juárez.

Los padres del joven fueron citados por la Justicia, para el lunes. Entonces recibirán el informe sobre el resultado que arrojó la autopsia.

Arroyo fue encontrado el miércoles al mediodía, en la zona conocida como Los Porceles, cerca de San Andrés. "Gracias a Dios lo encontraron. Si bien es muy feo recibir la noticia de que lo hallaron sin vida, es mucho peor levantarse todos los días sin saber lo que le ocurrió. Finalmente Pablo puede descansar en paz", dijo la tía del joven.

El hallazgo

Según informes de la Policía, alrededor de las 13 del miércoles, personal de la Policía Lacustre y de la comisaría de Banda del Río Salí, a cargo de los comisarios Walter Álvarez, Jorge Rodríguez, Jorge Racedo y Ricardo Ledesma, recorría el cauce del río en dos canoas cuando se topó con el cadáver.

El cuerpo de Arroyo se encontraba semisumergido en el agua, enganchado en una rama y en avanzado estado de descomposición.

"Desde el mismo momento en que se supo de la noticia de su desaparición, hubo personal abocado a su búsqueda. Todos los días realizamos diferentes recorridos por la zona donde se había extraviado y en otros lugares. Incluso llegamos hasta cerca de Bella Vista. Además, solicitamos el helicóptero que tiene el Gobierno para tratar de hallarlo. Al fin pudimos dar con el cuerpo", le dijo a LA GACETA el comisario Racedo.

Según informaron en la fuerza, Pedro Arroyo, el padre de Pablo, fue quien reconoció el cuerpo. Luego el cadáver fue llevado hacia la morgue donde le practicaron la autopsia, que según Juárez arrojó un resultado inesperado.

"Queremos agradecer a todas las personas que colaboraron para poder encontrar el cuerpo de Pablo. A nuestros vecinos, a la Policía y a la prensa que en todo momento estuvo a nuestro lado. Todos ayudaron desde su lugar. En la familia estamos destrozados pero vamos a luchar para poder salir adelante. No queda otra. Solamente esperamos que se sepa la verdad de lo que le ocurrió a mi sobrino", finalizó Juárez.