MADRID.- ¿Arrastrará la aguda crisis económica de Portugal a la vecina España? El gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero lo niega con insistencia, pero la dimisión del primer ministro luso José Sócrates por el fracaso de su nuevo plan de ajuste y la posibilidad, cada vez mayor, de que Portugal tenga que pedir un rescate financiero, causó ayer preocupación en España. Si el año pasado el mensaje del gobierno era que España no es Grecia y, más adelante, que tampoco era Irlanda, ahora el Ejecutivo rechaza tajante cualquier similitud con la situación de Portugal, cuya deuda pública está 20 puntos por encima de la española.
También es cierto, no obstante, que los bancos españoles tienen una alta exposición a la deuda lusa. El sector financiero español concentra más de 70.000 millones de euros (U$S 100.000 millones) de obligaciones portuguesas, lo que equivale en torno a un tercio del total de la deuda pública y privada del país vecino. La entidad más expuesta es el Banco Santander, con 38.000 millones de euros, seguido del Banco Popular (10.900) y el BBVA (7.600 millones). Después de España, los países con mayor riesgo en Portugal son Francia, con 32.300 millones de euros, Alemania, con 28.700 millones, y Reino Unido, con 17.300 millones.
La ministra de Economía y Hacienda, Elena Salgado, manifestó en Madrid que lo que ocurre en Portugal es una "crisis política" y un "asunto interno" y que lo que tiene que hacer el gobierno español es continuar "con pulso firme" con las reformas del sector financiero, del mercado de trabajo o de la negociación colectiva para seguir fortaleciendo la economía.
Algunos economistas ven más negro el panorama y advierten que la crisis de la deuda se ha convertido en un juego de dominó y que si después de Grecia e Irlanda también cae Portugal, que actuaba como una especie de dique contra la especulación, la siguiente pieza en la lista será la vecina España. Y eso sería realmente grave para la estabilidad de la moneda única, porque la española es la cuarta economía de la zona euro y casi dobla en tamaño a las de Grecia, Irlanda y Portugal juntas. Ya lo advertía meses atrás el premio Nobel de Economía Paul Krugman: "el plato fuerte del mercado es España. Grecia, Irlanda y Portugal son sólo el aperitivo".