TRÍPOLI / WASHINGTON.- Al mismo tiempo que el régimen de Muammar Gaddafi denunciaba que los misiles occidentales estaban cayendo sobre un barrio residencial de Trípoli, sus tropas disparaban contra el hospital de Misrata. Anoche, las bombas estallaron otra vez sobre la capital del país y la situación se tornó confusa: el Gobierno libio afirmó que habían muerto muchos civiles. Sin embargo, los aliados aclararon que no tenían registros de que esto haya ocurrido.

Al cierre de esta edición, la cadena árabe Al Yazira informó que se habían escuchado explosiones al sudoeste de la capital, aunque no estaba claro cuáles habían sido los blancos, según reprodujo la agencia DPA. Poco después, Jana, la agencia de noticias oficial de Libia, publicó: "Los bombardeos del agresor colonialista sobre la región de Tajura, en Trípoli, tomaron como blanco un barrio residencial y causaron un número importante de muertos entre los civiles"

Al mismo tiempo, las tropas leales a Gaddafi disparaban contra un hospital en Misrata, una ciudad que aún está en poder de los rebeldes. Además, los francotiradores se ensañaron con todos aquellos que pretendía acercarse al centro de salud. Dentro del edificio, los heridos están tendidos en los pasillos, los médicos no tienen elementos para trabajar y no hay agua ni electricidad.

Lo único que está claro es que las tropas occidentales, después de destruir la fuerza aérea libia, tienen un nuevo blanco: ayer atacaron la artillería y los tanques de las fuerzas libias que asediaban Misrata, que igual siguieron disparando contra la ciudad. De todos modos, la acción occidental les da esperanza a sus habitantes, que esperan que los misiles terminen de destruir los blindados que los rodean.

"Nuestra misión aquí es proteger a la población civil y elegimos nuestros blancos y planeamos nuestras acciones con esa prioridad", explicó el contralmirante estadounidense Gerard Hueber. Su colega Peg Klein dijo que las potencias envían aviones para atacar los tanques de Gaddafi.

Mientras tanto, un alto funcionario del Gobierno estadounidense reveló que allegados a Gaddafi se pusieron en contacto con el Departamento de Estado para intentar encontrar una salida al conflicto, pero no dio más detalles.

Sin acuerdo

Por otra parte, las potencias occidentales estudian cómo entregar el mando militar de la ofensiva internacional a la OTAN, que ayer empezó a controlar el embargo de armas. Reunidos en el cuartel general de Bruselas, los países miembros no pudieron llegar a un acuerdo. Francia y el Reino Unido convocaron a una nueva reunión que se realizará el martes en Londres.

En paralelo a los combates, los rebeldes se están organizando políticamente para asumir el poder en caso de que Gaddafi caiga. El Consejo Nacional Libio, que engloba a los grupos opositores que resisten en Bengasi, ha nombrado a Mahmud Yabril como el titular del Poder Ejecutivo, informó el diario "El País". Se trata de un economista que se desempeñaba como representante del Consejo Nacional ante la comunidad internacional. (Reuters-DPA-AFP-NA-Especial)