BUENOS AIRES.- "Un hombre nos entró a robar y ellos se fueron. No sé por qué todavía no regresaron". El joven de 17 años dio esa versión ante su padre y ante varios policías. Nadie le creyó. Y las dudas tenían un buen fundamento: finalmente, su madre, su tía y su hermano fueron hallados enterrados en el fondo de su casa, situada en el barrio Santa Brígida del partido bonaerense de Moreno.

El hecho fue descubierto el sábado a la noche, cuando el chico -cuyo nombre se mantiene en reserva- llegó a la comisaría junto a su padre. Allí, el dueño de casa denunció que su esposa, de 39 años; una hermana de ésta, de 37; y otro hijo del matrimonio, de 14, habían desaparecido de su casa.

El chico repitió entonces la historia. Dijo que el ladrón había entrado a la vivienda y que él, con un cuchillo, había repelido el atraco. Con eso, el joven intentó justificar la sangre que estaba en el piso de su casa. Pero los investigadores no podían comprender por qué sus tres familiares se habían marchado de su hogar, tal como decía el muchacho.

Por ello, una comisión de policías se trasladaron a la casa en cuestión, situada en un humilde vecindario. Luego de inspeccionar la propiedad, advirtieron que había tierra removida en el fondo, por lo que llamaron en el acto a un equipo de peritos.

Allí estaban los cuerpos de las tres víctimas. Los investigadores sospechan que todo se debió a un conflicto familiar. El sospechoso, que quedó detenido, no tiene antecedentes delictivos, pero sí de mala conducta, reveló una fuente.

En tanto, quedó prácticamente descartado que su padre supiera algo del hecho. (Télam)