Estaban siendo buscados desde hace 10 días. Dejaron la provincia en la que vivían, tratando de despistar a los investigadores y se escondieron en Tucumán. Pero alguien los delató y terminaron tras las rejas. En las primeras horas del viernes fueron trasladados hacia Córdoba donde serán juzgados.

Durante la madrugada del jueves, dos hombres fueron detenidos en la localidad de Yanima (departamento La Cocha), acusados de haber asesinado a un hombre en la provincia de Córdoba.

José Jacinto Lobos de 41 años y Manuel Reyes Lobos de 48, luego del crimen abandonaron Córdoba y se refugiaron en el sur de la provincia, donde según los investigadores tenían unos familiares. Nadie podía dar con los presuntos asesinos, pero una llamada anónima alertó a la Policía.

De inmediato, personal de la División Homicidios y Delitos Complejos, a cargo de los comisarios Miguel Gómez y Hugo Cabeza fue hacia la Yanima y comenzó a trabajar para poder capturar a los prófugos.

De acuerdo a lo informado por una fuente cercana a la pesquisa, los hombres están acusados de ser autores materiales del crimen de Osvaldo Bazán, ocurrido en la madrugada del domingo 7 de marzo en un barrio de Córdoba capital. El hecho se produjo como consecuencia de una discusión que la víctima habría tenido durante un partido de fútbol, la tarde anterior al trágico desenlace. Según la Policía, Bazán habría invitado a pelear a los hermanos aunque la discusión no habría pasado a mayores. Pero durante la madrugada, los hombres fueron junto a unos amigos, hasta la casa de Bazán y lo ultimaron con cuatro disparos en la cabeza, dos en el cuerpo y varias puñaladas, según expresaron.

El fin de su huida
Luego del crimen, los hermanos Lobos se dieron a la fuga. Pero por una orden de la Justicia cordobesa, los hombres eran buscados en varias provincias.

Según lo explicado por una fuente policial, armaron un operativo cerrojo en la zona de la vivienda donde estaban "parando" los hermanos y luego de unos momentos de tensión, pudieron apresarlos.

Además, expresaron que los sospechosos tendrían antecedentes policiales.