BENGASI, Libia/PARIS, Francia.- El líder libio Muamar el Gaddafi no respetó hoy el "alto el fuego inmediato" que ayer anunció su ministro de Exteriores, después de que la Organización de las Naciones Unidas (ONU) aprobara una zona de exclusión aérea. Con las primeras luces del sábado, sus tropas atacaron por tierra y por aire la ciudad de Bengasi durante varias horas, tras lo cual se replegaron.
A media mañana (hora argentina) los rebeldes aseguraron que mataron a una veintena de soldados leales al régimen, que capturaron a varios prisioneros, que lograron frenar el avance de las tropas y que pudieron recuperar numeroso material militar. No obstante, desde el viernes los hombres de Gaddafi avanzaron 100 kilómetros.
Bengasi se ha convertido en la capital de la insurrección y, últimamente, en su único refugio, tras la ofensiva del dictador, cuyos portavoces niegan en todo momento que estén asaltando el bastión rebelde. Ante la violencia, miles de residentes huyeron hacia el este, una zona que parece más segura. Las personas que dejan la ciudad hacen largas colas ante gasolineras y panaderías.
A la espera de la intervención de las fuerzas internacionales -reunidas hoy en París, Francia- los rebeldes intentan resistir con baterías antiaéreas y barricadas de cemento levantadas en los caminos. (Especial)