"Nos sentimos desolados. Estamos a merced de los delincuentes y no sabemos qué hacer para cortar con los delitos en el barrio. No podemos ni denunciarlos porque los ladrones toman fuertes represalias. Vivimos con miedo e intranquilidad". Un grupo de vecinos representantes de los barrios lindantes con la "Villa Piolín" le manifestaron a LA GACETA su malestar por la situación que viven desde hace varios años.
El pánico se palpa sólo con dialogar unos minutos con ellos. Robos, hurtos, asaltos, escenas de extrema violencia y problemas con drogas, son algunos de los problemas con los que chocan diariamente al salir de sus casas. Esa manzana emplazada entre las calles Ernesto Padilla, Crisóstomo Álvarez, Juan B. Terán y San Lorenzo, se transformó, desde hace varios años, en la peor pesadilla de los vecinos de esa zona, según afirmaron.
"Les pedimos a las autoridades que tomen cartas en el asunto de una vez por todas. Ya no podemos vivir de esta manera", afirmó un vecino del lugar pero, al igual que todos los denunciantes, prefirió no revelar su identidad.
"Si damos nuestros nombres, mañana (por hoy), tenemos a los delincuentes y sus familiares en nuestras casas. Llegan y te destrozan todo", afirmaron a coro.
La inseguridad es un tema candente en la zona de la "Villa Piolín". El predio de la ex Cootam se transformó en la guarida de los delincuentes, que esperan pacientemente la oportunidad para atacar, dijeron. "No podés salir tranquilo a la calle. Estamos desesperados. Encima, esta situación implica un gasto extra para los que vivimos en la zona. Debemos movilizarnos en taxi, porque los ladrones esperan en las paradas de colectivos. Y, cuando bajás, te atacan", afirmó una mujer que fue víctima de esa modalidad delictiva. Según lo expresado por un hombre que vive en la zona, la violencia con la que se manejan los delincuentes es cada vez más alarmante. "A una mujer, le quisieron robar el bolso. Como se resistió, la tiraron al piso y comenzaron a patearla. Si no intervenía un hombre que pasaba por el lugar, la mataban. Esto es cosa de locos", se quejó.
Además, reclamó que la Policía controle más la zona que está en el ojo de la tormenta. "Debería haber móviles recorriendo permanentemente el lugar. En la seccional 3ª saben quienes son, pero nos dicen que no tienen los medios para poder tener un control permanente", expresó.
En conjunto
De acuerdo a un vecino, los delincuentes actúan de manera muy "profesional". "Están muy bien organizados. En general trabajan en conjunto. Estudian los movimientos de una persona (o familia). Buscan su punto débil y atacan", dijo. Otra preocupación de los vecinos es el tema drogas. Según sus relatos, dentro de la villa hay personas que venden estupefacientes. "Ahí deberían realizar un operativo. Es alarmante la cantidad que hay", afirmaron.
El pánico se apoderó de los vecinos de los barrios que limitan con la "manzana tenebrosa", como ellos mismos la señalaron. Estar atentos es una obligación, ya que al mínimo descuido caen en las garras de los asaltantes. "No podemos seguir viviendo así. Las autoridades tienen que hacer algo urgente", expresaron. Por ese motivo, los representantes vecinales pretenden organizarse para poder enfrentar esta ola delictiva. "Queremos armar una comisión para que se presente ante las autoridades del Ministerio de Seguridad. Vamos a pedir que se detengan a los delincuentes y que se contenga a las otras personas, porque también viven personas buenas", dijo uno de los representantes.
Otra visión
Pero según la Policía, en la zona mejoró la seguridad en este último tiempo. "En el último mes se reforzó la seguridad con dos móviles del comando y personal de caballería y de la Patrulla Urbana. Además, el móvil de la nuestra seccional hace un recorrido permanente. Como resultado de este procedimiento, se detuvo a tres conocidos delincuentes de la zona. Estamos trabajando para brindarle la mejor seguridad", explicó José Luis Pérez, jefe de la seccional 3ª.