Había llevado su barra. Y cuando apareció, fue saludado con aplausos. El secretario general de la Asociación de Trabajadores de la Sanidad Argentina (ATSA), Reneé Ramírez, se mostró satisfecho con el planteo salarial del Gobierno para la salud. "Hubo un avance importantísimo en las negociaciones. Está aceptado el piso de $ 2.250; el blanqueo, aunque sea parcial; el 17% por la sexta hora y que el aumento a la base de cálculo sea bonificable y remunerativo", afirmó. La satisfacción era tal que, aunque pidió prudencia, adelantó que acordarán. "Seguramente lo plasmaremos en un acta buena para los trabajadores de la sanidad", afirmó.
Ramírez -candidato a legislador, acoplado al gobernador, José Alperovich- señaló que, desde marzo, ningún trabajador del nivel más bajo cobrará, de bolsillo, menos de $ 450 de aumento. Además, expresó que la oferta estatal mejoró la propia: "Hay dos propuestas; debemos decidir por una o por otra; implican casi los mismos beneficios. Las dos son viables, creo que superan nuestro planteo".
La secretaria general de Sindicato Único de Médicos Argentinos (Sumar), Noemí Díaz, también consideró que el Gobierno mejoró el pedido de ese gremio. "Creo que estamos superando las expectativas de lo que estamos solicitando. Las propuestas siempre incrementan la base de cálculo. Lo más importante es que buscamos el blanqueo", dijo.
El titular de la Asociación de Médicos Empleados (AME), José Allori, aclaró que, aunque aún no firmaron, su gremio aceptará la oferta del Ejecutivo que propone elevar a 570 puntos la base de cálculo y blanquear cinco ítems. "Hoy, el básico del nivel A es de $ 1.400; en octubre llegará a $ 2.400; un incremento mayor al de los últimos tiempos". El lunes a las 16, los dirigentes volverán a reunirse en el despacho del ministro de Salud, Pablo Yedlin; se descuenta que firmarán el acta.