Compró una camioneta usada. Pero, por desgracia para él, se dio con que era robada y se la tuvo que entregar a la Policía.

Una comisión de la Brigada Este estaba recorriendo la zona de avenida Colón y Lavalle de esta capital investigando una causa sobre robo. De pronto, en ese lugar, los agentes advirtieron que estaba estacionada una camioneta Ford Ranger que no tenía dominio legible a simple vista. De cerca, los policías sí lograron leer los números y las letras de la chapa, y se comunicaron con la oficina de Verificación de Dominio. Desde allí les indicaron que había una orden de secuestro emitida desde la provincia de Santiago del Estero para ese rodado. En ese momento llegó un hombre que dijo ser el propietario de la camioneta. "La compré por $30.000", dijo. Pero, de todas formas, accedió a entregarle las llaves a los policías. El operativo fue supervisado por los comisarios Víctor Juárez y Jorge Racedo.