Ensayo
EL EXILIO DE HITLER
ABEL BASTI
(Sudamericana - Buenos Aires)

Cada vez que el periodismo de investigación incursiona en un tema tabú surgen reacciones diferenciadas: unos aceptan la propuesta y los resultados del trabajo y otros fustigan duramente a los que osaron develar misterios insondables o transformar evidencias consolidadas por el paso del tiempo, históricas, en falsedades. Desde el Watergate, que encumbrara a los periodistas del Washington Post, Woodward y Bernstein,  el periodismo de investigación adquirió un nuevo perfil.
El libro que aquí comentamos atrapa con un leguaje periodístico sólido, con un hilo narrativo que posiciona al lector frente a un trabajo que da muestras de seriedad, en la apreciación de fuentes y en la precisión de datos históricos ligados a la gestión hitleriana. En sus más de 350 páginas, Basti no deja nada librado a la interpretación forzada. Para ello maneja la lógica y la verosimilitud de datos y situaciones.
Difícil es pensar que todo sea una construcción a partir de un mero supuesto. No es fácil, no obstante, embarcarse en una credibilidad a ciegas, por el tiempo transcurrido, por la naturaleza del asunto, pese a que Basti accedió a documentos desclasificados que le orientan en el sentido que propone. Lo que plantea es que Hitler se exilió en nuestro país y transcurrió su vida junto a Eva Braun en el sur argentino.
Es conocido que el fin de ambos tiene múltiples lecturas: desde aquella que los da por muertos y admite que los cadáveres del bunker eran de ellos, a la que sostiene que se fugaron junto a jerarcas nazis con la colaboración de Estados Unidos e Inglaterra. Hay fragmentos de mandíbula que los rusos aseguran que pertenecen al cadáver de Hitler, según sus custodios del Servicio Federal de Seguridad (ex KGB). Basti intenta que se facilite la comparación de esa pieza con los restos de una hermana de Hitler, para verificar el ADN.
No es difícil imaginar que la Argentina fuera el "paraíso" de jerarcas nazis. Durante la guerra fue neutral. Obligada, recién declaró la guerra a Alemania menos de 40 días antes de su rendición. Pudo así ser miembro de la ONU y de la OEA. Razones no le faltaron a quienes veían al gobierno argentino de entonces como "filonazi". Un dato curioso: Carlos Perciavale dijo recientemente que con China Zorrilla,  en 1970, creyeron ver a Hitler en Bariloche. ¿Habrán leído a Basti?
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Carlos Duguech