A.- Pare y deje enfriar la cosa. No tiene mucho sentido hablarde los problemas cuando las dos personas están enojadas.Tómese un tiempo y deje que los temperamentos secalmen. Vuelva a hablar cuando las dos partes hayanlogrado un equilibrio. Las emociones fuertes son, al mismotiempo, la causa y el resultado del conflicto.
B.- Haga que todo el mundo hable y se escuche. Asegúreseque nadie esconda el problema. Mantenga a todo el mundohablando y expresándose de forma honesta y abierta. Lasemociones son leales y deben ser abordadas para que elconflicto se resuelva de la forma más aceitada y fluidaposible.
C.- Averigüe qué es lo que necesita todo el mundo. Algunasveces estos diálogos pueden enfocarse en las quejas envez de desarrollar soluciones. Determine qué es lo quecada quien necesita de esta situación y esforzarse paraque las necesidades sean cubiertas. De esa manera seavanzará hacia una conciliación de ideas.
D.- Haga un brainstorming (tormenta de ideas) de posiblessoluciones. Todas las personas tendrán su propio punto devista en cuanto a las posibles soluciones. El desafío seráevitar imponer nuestras soluciones en la situación deconflicto y permitir que las soluciones emerjan delpensamiento creativo de cada uno.
E.- Elija la idea con que todos estén de acuerdo. Una de lamanera para romper con el ciclo negativo de conflictos esencontrar soluciones que nosotros que creamos que sonjustas bajo esas circunstancias. Las personas en conflictotienen una variedad de emociones a menudo negativas.Estas emociones pueden ocultar el verdadero problema.
F.- Haga un plan e impleméntelo. Para asegurarse de que elconflicto no resurgirá, deberá tener una estrategia.Planifique maneras de trabajo que mantengan los arrebatosemocionales al mínimo. No hay que perder de vista que eldiálogo es un buen atajo para tratar el problema mientrasse mantiene el control de la situación.