BUENOS AIRES.- Con la picardía de siempre, el cantante español Joaquín Sabina manifestó que cuando llegó al país para iniciar su gira "El penúltimo tren", que lo traerá a Tucumán el miércoles, sintió la misma emoción que cuando lo visitó por primera vez, hace 20 años. "Con la Argentina aún tenemos una relación de amantes. No nos hemos casado todavía y, por suerte, todavía no me duele la cabeza a la hora de coger", disparó el autor de "19 días y 500 noches", según el sitio Hola.com.ar.
Durante una conferencia de prensa en el estadio Luna Park, el artista no sólo habló de los recitales y del éxito de su último disco "Vinagre y rosas" -por el que recibió una placa de Doble Platino-, sino también de la realidad y de la política argentina. "Los Kirchner han sido valientes y atrevidos de plantear una batalla contra los medios de comunicación", remarcó en referencia a la Ley de Medios que impulsó el Gobierno nacional.
"El proyecto de los ´K´ agrupa a mucha gente de la que yo me siento cerca, así que ojalá les salga mejor que a (el presidente español José Luis Rodríguez) Zapatero, a quien apoyé y luego fue derrotado por no haber sabido que venía una crisis", manifestó.
Cuando le consultaron sobre "El Penúltimo Tren", el nombre con el que bautizó a la gira con la recorrerá varios escenarios del país, Sabina explicó: "fue así con el único objetivo de que no fuera el último, porque aún no estoy pensando en la retirada. Sólo fue una expresión para indicar que recién es el penúltimo".
También habló de fútbol, otra de sus grandes pasiones. Volvió a retirar su fanatismo por Boca Juniors y reconoció que sufrió durante el último Mundial "para que Diego (Maradona) fuera campeón con la Selección argentina". Además, se refirió a la figura de Barcelona, el rosarino Lionel Messi. "Sin la menor duda es el mejor jugador del mundo de todos los tiempos y, si no lo pasó a Diego todavía, ya tendrá tiempo de pasarlo", concluyó. (Especial)