Diego Ledesma sacó la peor parte de la incursión del "santo" por Rafaela. El santiagueño terminó con seis puntos de sutura en la cabeza y con todo el cuerpo golpeado. "Todavía me duele la cabeza por el ?palazo? que me dio ese policía. Además recibí otros golpes en la nuca y en los brazos. Tengo marcas por todos lados. Estoy con mucha bronca; fue todo muy duro; una gran injusticia", reveló el defensor, que realizó la denuncia policial y prometió que seguirá la situación hasta las últimas consecuencias. "Ya me llamó la gente de Futbolistas Agremiados y están al tanto de todo lo que pasó. Los abogados del gremio se encargarán de continuar con el tema, porque fue muy triste todo. La Policía está para poner orden, no para agredir", explicó. El santiagueño también se refirió a los directivos de la "crema": "nunca se acercaron para ver si necesitaba algo. Se portaron mal y encima mintieron que habían ido a verme".

Pero al margen de la situación personal, a Ledesma le duele la forma en la que San Martín se volvió con las manos vacías en su visita al líder del torneo. "Fue muy duro que nos robaran así el partido. Lo dije siempre y lo sigo sosteniendo. En Rafaela pasa siempre lo mismo con los jueces de línea. Todos vieron la mano de Bovaglio en la jugada del ?Monito? Fernández y no hicieron nada. Jugué 20 partidos en esa cancha y la historia se sigue repitiendo", acotó. "Nos empataron en nuestro mejor momento y cuando Alexis Blanco marcó el 2 a 1 el árbitro anuló el gol por un supuesto off-side que no había existido", indicó.

El santiagueño está preocupado por las bajas que sufrirán el domingo. "Nos expulsaron dos jugadores claves (Fernández y Daniel Pereira). Cuando se cayó el referí, lo tiró la policía. Eso se ve clarito en la TV. Y encima ahora dicen que van a informar a otros jugadores nuestros. Siento una gran impotencia por todo lo que pasó, pero ya no hay tiempo para lamentos y ahora debemos pensar en la CAI", sostuvo.