Las intensas lluvias han contribuido al deterioro de caminos y rutas de la provincia. Desde la Dirección Provincial de Vialidad (DPV) aseguraron que se está trabajando desde lo urgente, pero que las calzadas llevan décadas sin inversión, motivo por el cual lo que se hace parecería insuficiente. "Se trata de trabajar, pero no hay manera de llegar a un acuerdo con la naturaleza", enunció Luis Divizia, el Secretario de Obras de la DPV .

"En cuanto a infraestructura caminera, venimos de muchas décadas de falta de inversión; eso se ve en el estado general de la red en lo que hace a la calzada; es un hecho inocultable", afirmó el experto.

El funcionario advirtió que cuando se diseña un camino todo el sistema superficial de las aguas está comprendido en el proyecto. Pero a pesar de las proyecciones, esta vez dijo que fueron sobrepasados por la situación.

Los más perjudicados por las tormentas fueron los caminos vecinales. Pero la DPV no tiene injerencia sobre ellos, por lo que los arreglos que puedan hacerse se enmarcan en convenios y colaboraciones.

"Las redes terciarias (caminos vecinales), no están bajo jurisdicción de Vialidad. Tienen una jurisdicción difusa. La comuna no dispone del equipamiento ni de la asistencia técnica ni profesional para su mantenimiento, ni tampoco de un diseño", señaló el funcionario. Recalcó que a pesar de no tener potestad, Vialidad hace un gran esfuerzo y trabajan ante la urgencia de la coyuntura. "Debemos garantizar los accesos a escuelas y CAPS, eso es lo más importante", indicó.

Divizia admitió que ahora no se puede pensar en trabajos con máquinas. "Meter máquinas en caminos de tierra con humedad alta es más dañino, y por ende nos resulta complicado dar asistencia", aseguró.

El impacto de las lluvias también se sintió en las últimas obras realizadas. "Las necesidades son infinitas y los recursos escasos, pero nuestro potencial está en condiciones de dar respuestas", concluyó.