Enfurecidos por la falta de pago, decidieron no cumplir sus tareas habituales e iniciar un quite de colaboración. Ayer, centenares de pasajeros quedaron varados y tuvieron que buscar otros medios para movilizarse por una medida de fuerza que llevaron adelante los choferes de las líneas 121 y 125 de colectivos.
Los trabajadores de la empresa Santo Cristo, cuyos recorridos unen Banda del Río Salí y Alderetes con la capital, expresaron su indignación por la situación laboral que atraviesan. Se concentraron en el parque 9 de Julio con las unidades y allí permanecieron durante toda la mañana.
El secretario de Asuntos Gremiales de la seccional local de UTA (Unión Tranviarios Automotor), Adrián Coronel, consignó a la prensa que los conductores no habrían cobrado los salarios de febrero y marzo.
En tanto, UTA informó que realizó un relevamiento acerca de las condiciones de trabajo en esas empresas, y que detectó que en esas líneas -sobre 50 choferes-, al menos 22 se encuentran sin estabilidad laboral.