TRIPOLI, Libia.- El castigo del Ejército libio sobre la ciudad estratégica de Zauiya, a 50 kilómetros al oeste de Trípoli, continuó hoy con nuevos bombardeos contra los rebeldes atrincherados, mientras los tanques ya recorren las calles del estratégico enclave.
Los combates obligaron a cerrar esta mañana una de las más importantes refinerías del país, según el diario español "El País". "Armamento pesado ha sido disparado en las proximidades y no podemos continuar trabajando en las actuales circunstancias", dijo un responsable de esta planta.
"Hay mucha gente muerta y ni siquiera se puede enterrarla. La ciudad está desierta. No hay nadie en las calles. Ni animales, ni siquiera pájaros en el cielo", declaró un residente. En tanto, aviones, helicópteros y vehículos pesados sacudieron también Ras Lanuf, la línea del frente, ubicada a 650 kilómetros de Trípoli.
El dictador Muhamar el Gaddafi propuso ayer a los insurrectos abandonar el poder a cambio de una fuga honrosa con su botín a cuestas. Muy probablemente, conocía que la respuesta de los sublevados sería negativa. Pero sí consiguió dividir al Consejo Nacional, el Gobierno de facto de los alzados en la oriental Cirenaica. (Reuters-Especial)