BUENOS AIRES.- El próximo presidente de la UIA, José Ignacio de Mendiguren, anticipó que desde abril afrontará el desafío de terminar con la antinomia campo-industria para favorecer al crecimiento económico del país. El empresario se mostró optimista sobre el papel que jugará Argentina en el largo plazo en el mundo económico y de abastecimiento de commodities y bienes industriales, y se entusiasmó con que la región "crecerá por 20 años más".

En ese marco, De Mendiguren sostuvo que es importante tener paciencia y buscar consensos y añadió que la UIA "debe ser la voz de los empresarios que no tienen voz" dado que "las grandes empresas ya tienen relación directa con los gobiernos".

Como representante de la lista del Grupo de los Industriales, De Mendiguren fue aceptado por la otra línea política interna, la Celeste y Blanca, y presidirá la central empresaria desde abril hasta 2013. Antes de asumir, el empresario comenzó a marcar algunos de los que serán los lineamientos de su gestión y sostuvo que aunque conservará tono crítico, tratará de tener una relación de diálogo abierto con el Gobierno actual y con el que venga después de octubre. Sostuvo que para su nueva gestión en la UIA "el desafío es terminar con la vieja antinomia campo-industria" y recordó que países como Australia, Canadá y los Estados Unidos resolvieron este problema hace mucho tiempo. "Hoy Argentina es demasiado grande para vivir solamente del campo pero es imposible que Argentina se desarrolle sin las divisas del campo", remarcó. El industrial recordó que con el economista Aldo Ferrer realizó un trabajo sobre cómo logra un país una síntesis entre los dos sectores, "aunque es muy difícil determinar hoy dónde termina el campo y empieza la industria". Citó ejemplos como los tambos, las plantas de biocombustible y la tecnología aplicada al agro, que entremezclan herramientas de uno y otro sector para el crecimiento de la economía. (NA)