No hacia falta más que dar la vuelta de la última página del mensaje anual de apertura de sesiones de la Legislatura para elaborar la lista de viajeros. El gobernador José Alperovich dice que necesita un tiempo para reflexionar lo que hará en lo que resta del año. El período electoral lo desvela. Las elecciones se han convertido en un verdadero juego de ajedrez en el que las lealtades, la calculadora y el fuerte peso del dinero pueden garantizar resultados.

Jorge Gassenbauer es uno de los que se subirá al avión para acompañar al gobernador. "Vení conmigo; nos vamos unos días de descanso", dicen que le dijo Alperovich al ministro de Desarrollo Productivo. La respuesta fue obvia. Pero lo que aún no queda muy claro es quiénes más integrarán el pasaje hacia Punta Cana. El senador nacional Sergio Mansilla ya anduvo por esas playas dominicanas y comentan que será "este" hombre otro de los invitados. El otro, el del oeste, parece ser Osvaldo Jaldo, el ministro del Interior. Ambos conforman la columna vertebral del proyecto continuista de Alperovich en el interior. En la Capital señalan a Edmundo Jiménez como la tercera pata de la gestión, en materia electoral.

Muy llamativo resulta la manera de analizar el escenario preelectoral en Tucumán por parte de la Casa de Gobierno. La mirada está más focalizada puertas adentro que en la oposición donde el radicalismo local aún no encuentra un espacio común hacia los comicios y con los Bussi peléandose. "En cierta medida, los acoples pueden debilitar, pero todo suma al proyecto mayor", señala uno de los colaboradores más cercanos al gobernador. El oficialismo no está dispuesto a regalar espacios. "La imagen de José está intacta", analizan en el entorno del mandatario. ¿Por qué la inquietud, entonces? Hay cierto temor a la dispersión por ese efecto de crear frentes de conflicto en una misma estructura electoral.

En este maquiavélico juego todavía hay un vice (Juan Manzur) y varios globos de ensayo para la fórmula gubernamental. En el Ejecutivo no ven complicado -como en otras campañas- un frente empresarial o industrial, en el que los referentes del sector privado lleguen a alinearse con tal o cual candidato de la oposición. Un reconocido economista local hacía el siguiente razonamiento respecto de cuáles pueden ser las variables de peso para las elecciones. Son tres: lealtad, simpatía y dinero. Las lealtades no son muchas; las simpatías son circunstanciales y, como dice la popular, por la plata baila el mono. Y esto se traduce en dos cuestiones sensibles para los agentes económicos: regularidad en el pago de salarios (estatales y comerciantes) y de los certificados de obras (constructores).

El viaje a República Dominicana abre un sinnúmero de especulaciones políticas, pero una certeza financiera: la caja del Estado estará cerrada. Esa es la orden que dejó el gobernador. Los posibles acuerdos salariales deberán esperar una semana. Es tiempo de negociaciones y el Ejecutivo ya hizo cálculos acerca de cuánto le saldrá el aumento: no menos de $ 500 millones seguro. Mientras tanto, el Gobierno seguirá recaudando, a un ritmo superior al 30%, más que la negada inflación.