Se permitió pocos momentos de disgresión y apenas si levantó la vista para mirar al público en un par de oportunidades. Ayer, el gobernador, José Alperovich, pronunció durante casi una hora un discurso sobrio, centrado fundamentalmente en las metas que el Estado debe alcanzar hacia 2020.

El mandatario dejó la efusividad de la parafernalia electoral con la que el oficialismo vivió en las calles la previa del acto para refugiarse en la seriedad de los números y de las estadísticas. En rigor, caminó desde Casa de Gobierno a la Legislatura flanqueado por militantes movilizados por legisladores, intendentes y funcionarios. Sin embargo, ya en el recinto, se despojó del tinte político para referirse excluyentemente a su gestión.

"Cualquiera sea el nuevo gobierno que surja, no importa su procedencia partidaria o ideológica, va a encontrar la provincia en mejores condiciones para llevar adelante los objetivos estratégicos propuestos para el 2020", sentenció como corolario de un discurso al que acompañó con una exposición multimedia en la que reseñó la mejora de los indicadores sociales y económicos desde 2003. Ese repunte, dijo, fue posibles gracias al apoyo de Néstor Kirchner y de la presidenta, Cristina Fernández.

El eje del texto escogido para la apertura del 106º período ordinario de sesiones fue el cumplimiento de las metas del milenio, un compendio de pautas que debe cumplir el Estado. "Dije que estábamos en condiciones y era necesario mirar a largo plazo, pensar en el Tucumán que queremos de aquí a 10 años", afirmó.

La posibilidad de levantar la vista estatal es posible, a criterio de Alperovich, gracias a la refinanciación integral de la deuda pública con la Nación. Al referirse a este punto, se sacó los anteojos y se apartó del libreto. "Muchos nos criticaban, sobre todo los opositores, que la deuda había subido. Un poco la deuda subió, si bien eso es cierto, no porque hayamos sacado crédito nosotros, sino porque estaba actualizada por el CER. Muchas veces pagábamos intereses y como el índice de inflación era alto muchas veces la deuda aumentaba. Ustedes saben que ahora, al tener una deuda congelada, Tucumán es una provincia que no depende de la Nación", improvisó antes de que un cerrado aplauso lo interrumpiera.