Ramón Soraire carga como una cruz la experiencia que le tocó pasar cuando se fue a trabajar a un viñedo de La Pampa. "Nos sentimos humillados desde el alma. Nos sentimos menos que nada", dijo a LA GACETA uno de los 32 obreros golondrina tucumanos que fueron hallados hacinados en una finca, donde vivían en dos containers. Soraire, de 59 años, afirmó que nada le hará olvidar lo que vivió en el sur del país. Por eso señaló que seguirá peleando judicialmente en la causa que se inició por presunta trata de personas.